viernes, 28 de julio de 2023

EL FOTÓGRAFO Y NATURALISTA SOBRARBÉS BENITO CAMPO EXPUSO EN BOLTAÑA SU "NATURALEZA INVISIBLE"

 


Pequeñas joyas de la fauna y la flora, que pasan desapercibidas componían esta muestra

 

El Club de Montaña Nabaín organizó una visita guiada, con explicaciones del autor el jueves 27 de julio

Benito Campo, fotógrafo de naturaleza y naturalista nacido en Sobrarbe, expuso en Boltaña su 'Naturaleza Invisible'. El Club de Montaña Nabaín organizó una visita guiada, con explicaciones del autor, este jueves 27 de julio, a las 20 horas , en la Casa de la Cultura de esta localidad. El acto, en el que colaboró el Ayuntamiento de Boltaña estuvo abierto al público.  Alrededor de una treintena de aficionados disfrutaron de las explicaciones del naturalista.

Campo explicó las selección de imágenes que incluía la exposición de especies de animales y plantas, señalando, "que a pesar de ser relativamente frecuentes, pasan totalmente desapercibidas". Son "pequeñas joyas", comentó, "fundamentales para el buen funcionamiento de los ecosistemas". "Y vale la pena poder conocerlas y disfrutarlas en nuestras salidas a la naturaleza", añadieron desde el club Nabaín, que organizó este acto con ese objetivo.  El autor, Benito Campo Giménez, es naturalista y fotógrafo de naturaleza por vocación. Nacido en Boltaña (Huesca), pertenece a la Asociación Naturalista de Aragón (ANSAR) y a la Asociación de Fotógrafos de Naturaleza de Aragón (ASAFONA). Es coautor del libro "Anfibios y reptiles de Aragón: Atlas de distribución. Guía Gráfica" Y colaborador de varias publicaciones y webs nacionales de naturaleza.

jueves, 20 de julio de 2023

FALLECE JOSÉ RAMÓN MONCLÚS, UN REFERENTE DEL MONTAÑISMO ARAGONÉS

*Jueves 20 de julio*

El pasado miércoles, 19 de julio, fallecía en su casa de Boltaña nuestro compañero José Ramón Monclús. Este sobrarbés, que ha sido una pieza clave del desarrollo del montañismo en esta parte del Alto Aragón, se iba definitivamente hacia las cumbres, a los 67 años, víctima de una fulgurante enfermedad. Monclús, de Casa Mateu, ha sido durante más de una década -y hasta el pasado mes de diciembre- coordinador de las actividades del Club de Montaña Nabaín. Y una pieza fundamental de la pujante actividad montañera de Sobrarbe, que tiene su eje fundamental en la programación anual que su club organiza, desde 2006, conjuntamente con el CAS y de la que ha sido su más estable y constante valedor.

Trabajador incansable y meticuloso recibió el pasado mes de febrero el Premio Nabaín 2022. Este galardón, que creamos a raíz de la declaración del montañismo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco en 2019, pretende reconocer a aquellas personas o entidades que destacan por su trabajo para mantener e impulsar esta actividad deportiva, su cultura ética y de cooperación y su relación con el medio natural.

Su labor, centrada en el montañismo social, señalábamos entonces “ha permitido a muchas personas, a lo largo de muchos años, adentrarse en los deportes de montaña y en el conocimiento del entorno natural del Pirineo”. Entregándole el premio “hemos querido resaltar a través de su persona el trabajo discreto pero de un notable impacto social y comunitario que desarrollan los voluntarios de los clubes en todo tipo de localidades”.

Enamorado de Boltaña y de Sobrarbe ha jugado un papel clave en el entramado asociativo de esa localidad. Hasta sus últimos días siguió colaborando en la gestión y la actividad del Club de Montaña Nabaín. Y también en la del Centro de Estudios de Sobrarbe (CES), centro de estudios locales, asociado al Instituto de Estudios Altoaragoneses, de cuya junta formaba parte asumiendo múltiples tareas. Anteriormente había sido integrante del equipo gestor del Club de Fútbol Boltaña, con idéntica implicación y compromiso.

Formado como maestro en el campus de Huesca -actividad que desarrolló en Embún y otras localidades altoaragonesas en su juventud-, su vida profesional se centraría después en la banca, siempre en oficinas del medio rural.

El hijo mayor de Casa Mateu ha sido un “experto” en lo referente al Sobrarbe, el Pirineo y el Alto Aragón. Su prodigiosa memoria y su sentido del humor alimentaban, en cualquier situación, siempre incontables historias y anécdotas, que revelaban su profundo conocimiento de la intrahistoria de estas montañas y de la vida de sus gentes.

Su memoria permanecerá mucho tiempo circulando por las calles de Boltaña y sobrevolando las muchas cumbres y valles que recorrió; y su legado, en las entidades a las que dedicó su tiempo.

La junta del CES recordaba en un escrito este jueves su “sencillez, alegría, constancia, humildad, generosidad y compromiso” manifestados en su participación en esta entidad. Desde el Club de Montaña Nabaín, por nuestra parte, no podemos olvidar el agradecimiento expresado por las numerosas personas que han disfrutado del senderismo y del montañismo gracias a su trabajo ni su capacidad para sostener las más diversas tareas para hacer posible esta actividad.

Juan Rodriguez Bielsa


lunes, 17 de julio de 2023

EL CLUB DE MONTAÑA NABAÍN CELEBRÓ SU FIESTA ANUAL CON DISTINTAS ACTIVIDADES EN LA CUMBRE QUE LE DA NOMBRE

 

*Sábado y domingo 14-15 de julio de 2023*

50 montañeros de todas las edades participaron en esta salida

Cientos de puntos luminosos pueblan durante la noche una de las comarcas más despobladas de Aragón. La luna nueva los hace más brillante. Y nos deja entrever, en ese “mapa” en relieve que tenemos a nuestros pies, la infinidad de enclaves donde se fueron instalando los habitantes de Sobrarbe para poder vivir en un territorio agreste que les exigía aprovechar cada rincón, distribuidos en pequeños núcleos. Estamos a 1800 metros, en la cumbre de Nabaín, adivinando el nombre de cada pueblo de cuya supervivencia a pesar de los pesares dan testimonio esas luces.

Hemos subido, a la luz de las luciérnagas, por dos rutas diferentes -desde Ascaso y desde Jánovas- una veintena de montañeros y montañeras para celebrar el día del Club de Montaña Nabaín. Por la mañana subirán, en distintos grupos, treintaitantos compañeros con el mismo objetivo. Aquí les esperamos.

La noche es suave. Y oscura. Y las luces del valle parecen fundirse, en un único firmamento, con las de las estrellas y constelaciones que tenemos sobre nuestras cabezas. Entre unos y otras vamos desgranando las que reconocemos. La Osa Mayor (“el Carro”), la Menor, la Estrella Polar, Casiopea, Hércules, Dragón, Cisne,...Venus. Es un lujo cenar aquí. También lo es charlar, reírse, recordar historias de la vida pasada en estas sierras y compartir toda esta paz que deja la oscuridad.

Amortiguadas por la distancia, las notas musicales que alcanzan la montaña desde el castillo de Aínsa no conseguirán romperla. Metidos en nuestros sacos, en la “plana de O Lavallo”, un poco más abajo de la cumbre, trataremos de descifrar, sin mucha fortuna, a qué temas de Santiago Auserón se corresponden. Hasta que el sueño las difumine.

La noche se acorta a la intemperie. La claridad anuncia, muy pronto, un precioso amanecer que no queremos perdernos. Las nubes se van disipando mientras el sol se asoma sobre la cumbre de Lardana/Posets y va perfilando las siluetas de los Eristes, Bachimala, Cotiella, Punta Suelza, Turbón, Montinier o la Peña Montañesa; para ir vistiendo de color, después, las Sucas, Treserols, Modarruego, Tendeñera, Telera, Collarada, Canciás o Guara y todos y cada uno de los valles que tenemos ahí abajo.

Hacemos café y con su aroma volvemos a la cumbre. La ladera, ahora por la mañana, está completamente teñida de amarillo por las flores de los erizones. Y descubrimos en una inmensa panorámica todo lo que ocultaban las sombras en la noche. Entre parapetos de la guerra, las ruinas de la ermita, pozos de nieve, antiguos campos de patatas (¡aquí arriba!), pastos que se resisten a los “brinzones” y fuentes que retan a la sequía pasaremos el rato hasta que lleguen nuestro compañeros.

Compartimos las tortas que suben de Boltaña y que nos recuerdan que en estas fechas se reunían aquí en romería las gentes de la Solana, Vallivió, la ribera de Jánovas o los pueblos enriscados de Ascaso y Moriello. Y que esta jornada que venimos recuperando desde el año 2000 nos permite, como entonces, encontrarnos con viejos y nuevos amigos.

Entre estos últimos están Elena, Rubén o Cristián, algunos de los niños que han hecho este año su primer Nabaín, subiendo en alguno de los distintos grupos que van llegando y marchando de la cumbre.

Un aplauso suena para ellos. Y varios “vivas”. Al Club de Montaña, a la amistad, a las cumbres y a estas tierras de las que tanto disfrutamos.

Bajamos por distintas rutas. Hacia Ascaso, hacia Moriello, hacia Yeba, Puyuelo y Lavelilla. Y entre todos disfrutamos de la amplia diversidad que ofrece esta montaña: bojes, carrascas, tejos, pinos, hayas, “carpins”, servales blancos,...suaves laderas, fajas colgadas y acantilados vertiginosos. La comida comunitaria en Boltaña cerrará -no sin música y baile- esta jornada.

Juan Rodríguez Bielsa

FOTOS CLUB NABAÍN


lunes, 26 de junio de 2023

MONDICIERO, MONDINIERO O LITRO, UN ESPECTACULAR MIRADOR A ORDESA Y TENDEÑERA


*Domingo 25 de junio de 2023*





Fuimos 16 socios de los clubes Nabaín de Boltaña y CAS de Aínsa, los que, desde las localidades de Boltaña, Fiscal y Linás de Broto, nos reunimos en las cercanías de esta última para realizar una bellísima circular que nos llevaría hasta la cima del pico Mondiciero, Mondiniero o Litro, que de las tres formas es conocido.

El cielo, dentro de la ola de calor en la que nos encontramos, se presentaba totalmente despejado, lo que nos hacía presagiar un caluroso día de principios de verano. 

Partimos a las 8:30, hacia una pista, antes de llegar a Linás, que tras cruzar una cadena nos llevó al desvío señalizado hacia el Litro.  Ya a esa hora y dentro del bosque en el que predominaban los buxos, quejigos y pinos silvestres, se notaba el calor que nos iba a acompañar durante toda la jornada. 

Después de dejar atrás el bosque, salimos a un rellano herboso lleno de florecillas de distintos colores, en el que se podía contemplar la Sierra Tendeñera con sus picos Otal, Tendeñera y Sabocos, escusa para realizar unas fotos, hidratarnos y tomar aliento antes de comenzar la larga y esforzada subida que nos esperaba a través del Serrato del Cagigar.  Desde este punto ya se veía el objetivo de nuestra caminata.  Corría una brisilla del noroeste que nos permitía hacer la empinada cuesta más llevadera.


Después de cubrir unos tres kilómetros y 650 metros de desnivel positivo desde la última parada, hollamos la cima del Mondiciero (2299 m).  Se abría ante nuestros ojos una espectacular vista que inmediatamente se fijaba en el inicio del Valle de Ordesa, la Sierra de las Cutas, los colosos de Treserols, Taillón, Gabietos, Vignemale con su marmolera, y, a su izquierda la Sierra Tendeñera.  Ya mirando más hacia el este se podían ver los Suerio y la Peña Montañesa (nuestro querido Nabaín quedaba seguramente oculto tras montañas de mayor altura), vislumbrándose, así mismo, las laderas del Turbón, próxima cita de nuestro programa.  Almorzamos y disfrutamos de las vistas durante 45 minutos y nos preparamos para bajar hacia el punto inicial de nuestro recorrido.  Para ello nos dirigimos hacia Cuello Mondiniero (2114 m).  Es aquí donde cuatro de nuestros compañeros, que no habían tenido suficiente con lo subido hasta ahora, decidieron acercarse al cercano Tozal de Comas (2342 m).  Ellos añadirían 228 m de desnivel positivo al realizado por el resto de la “expedición”.   Bajamos en dirección del barranco de Las Sarriesas, donde pudimos ver durante unos instantes un grupo de sarrios corriendo ladera abajo espantados por nuestra presencia, paramos a refrescarnos en el barranco y, a continuación, emprendimos la marcha hacia el refugio Planas d’Abozo.  En este lugar los compañeros que habían subido al Tozal de Comas nos alcanzaron para continuar juntos la andada. 

Aún nos quedaba una sorpresa final.  Dejando atrás el refugio y ascendiendo por un pequeño sendero, llegamos a las cascadas d’Abozo, dos prolongadas caídas que tras las lluvias de la semana pasada ofrecían un espectáculo impresionante.  Ganas nos dieron de capuzarnos en las pozas formadas por estas, pero decidimos partir hacia Linás, cruzando el puente A Pasata y sorteando preciosas gabardas en flor, para refrescarnos en su albergue el interior de nuestros cansados y acalorados cuerpos.  Llegamos al punto de inicio de nuestra excursión a las 14:30, después de 6 horas, contando las paradas, recorriendo unos 15 kilómetros con 1140 m de desnivel positivo y habiendo disfrutado de un día que recordaremos durante mucho tiempo.

 

José Luis Gracia Amigot

ÁLBUM DE FOTOS

lunes, 19 de junio de 2023

TEMPORAL BAJO LAS CUMBRES DE BACHIMAÑA

 

*Sábado y domingo 17 y 18 de junio de 2023*


Club de Montaña Nabaín y Club Atlético Sobrarbe


A veces los caminos se convierten en barrancos (bajo las cumbres de Bachimaña)

 

Integrantes de los clubes Nabaín y CAS, disfrutaron de un espectáculo imprevisto de potentes cascadas y barrancos de montaña

El sábado, sorteados los cierres de tráfico de la Quebrantahuesos, nos reuníamos en los Baños de Panticosa un grupo de integrantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe. Chubasqueros, piolets, crampones y todo lo necesario para pasar dos días en la montaña ocupaban las mochilas, que se ultimaban delante del refugio de la Casa de Piedra. Diecisiete personas participaríamos en esta actividad, en la que pretendíamos transitar entre los macizos de los Infiernos y Balaitús hasta Sallent, y que tuvimos que ir adaptando a las exigencias de la montaña.

La semana había sido movida en lo que se refiere a la previsión meteorológica, con constantes y acusados cambios, que parecían asentarse en los últimos días: habría periodos de tregua en la inestabilidad durante el fin de semana. Subimos animados por el bonito camino junto al río Caldarés, trufado de cascadas, barrancos laterales, paredes rocosas y una vegetación que nos habla de primavera. ¡Qué poco imaginábamos lo diferente que veríamos este tramo, unas horas después!

La lluvia nos respetó hasta llegar al refugio de los ibones de Bachimaña, que esa noche iba a estar lleno y, felizmente, de nuevo -a diferencia de décadas pasadas- lleno de gente joven que está aprendiendo a amar la montaña. Un chaparrón y las nubes que se avecinan nos hace ser cautos en la actividad de la tarde. Después de comer nos dirigimos al poco frecuentado ibón de Cuanga (2.300 m), todavía rodeado de neveros en estas fechas. Después de admirar este rincón remontamos la ladera hasta alcanzar, 150 metros por encima de sus orillas, uno de los costados del ibón alto de Bachimaña, que a nuestros pies nos ofrece una gran panorámica. Le circundan cumbres que rondan o superan los tres mil metros: la gran y la pequeña Facha; las cumbres de Pezico y punta Zarre; el pico de Piedrafita y los Infiernos; los Arnales y, algo más al sur el macizo del Argualas. En frente el puerto de Marcadau y los picos de la Guega con Francia. El refugio será, una vez más, en lo que queda de tarde, lugar de bromas, risas y convivencia.  

Por la noche ha estado lloviendo. Desayunamos con el susurro del agua en el exterior. Pero la previsión sigue habilitando la parte central del día para hacer actividad. A partir de las 6, decía ayer. Desde las 8, dice ahora. Esperaremos un poco. Las mochilas están ya preparadas y protegidas para cualquier chaparrón que nos pueda sorprender. Nos ponemos los chubasqueros. Pero todavía llueve. Las páginas sitúan el final del aguacero a las 9. Llueve a las 9. Los “modelos” deben de estar algo desorientados sobre lo que ocurre en este rincón del Pirineo. Cada poco rato van retrasando el final de la tormenta, una hora tras otra. Parece que está menos oscuro. Decidimos probar suerte y nos dirigimos a los ibones Azules. Llueve suave, el cielo parece aclararse. Hasta que al girar hacia el oeste, por encima del ibón alto de Bachimaña, el temporal arrecia. Las nubes, “agarradas” entre los Infiernos y el pico de Tebarray, descargan con fuerza en este valle que se estrecha. Incluso cae algo de granizo. Lo hemos intentado. Volvemos.

Ya no cesará de llover. La ventana anunciada no se llegará abrir (y Panticosa saldrá en el “telediario” por la cantidad de agua caída). No nos extrañan las noticias de que nuestros compañeros barranquistas del Club de Montaña Nabaín hayan suspendido la salida a la Foz de la Canal, en Laspuña. 

Pasado el refugio la pendiente se incrementa y el sendero se convierte en río. Las cascadas van apareciendo a nuestro lado con un potente caudal y una imagen muy diferente a la de la jornada anterior. “¿Esas estaban ayer?” La montaña se ha convertido en un espectáculo. De él disfrutaremos. Pero también nos exigirá un punto de precaución y de cuidado. En algunos puntos hay que salirse del camino. Incluso destrepar por alguno de sus laterales. Otras veces no queda más remedio que caminar por este nuevo cauce. Al rato ya no importa mojarse. Bajo la lluvia incesante no podemos dejar de admirar la fuerza de la naturaleza; el agua, las cascadas, las laderas entre la bruma.

En el balneario, la calidez del refugio de la Casa de Piedra, y la de nuestros compañeros nos devolverán el calor, “evaporarán” la mojadura y nos permitirán darnos cuenta de que, a pesar de no hacer lo que queríamos, hemos disfrutado mucho de esta naturaleza que, si la respetas, siempre te da.

Juan Rodríguez Bielsa

ÁLBUM DE FOTOS


lunes, 29 de mayo de 2023

GRAN JORNADA POR LA VERTIENTE ESTE DEL SOBREPUERTO


 *Sábado 27 de mayo de 2023*


De Bergua a Oto por Ayerbe de Broto y la faja de Lis


El Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe recorren el flanco Este del “Anillo del Sobrepuerto”

Treinta y seis personas del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe disfrutaron de uno de los tramos del Anillo de Sobrepuerto, nuevo recorrido senderista que circunda este macizo que se encuentra a caballo de las comarcas de Sobrabe y Alto Gállego. Los montañeros unieron Bergua y Oto, pasando por Ayerbe de Broto y la faja de Lis, en un bonito recorrido con preciosos bosques, testimonios etnológicos y aéreas vistas del valle del Ara con el retablo de fondo de las cumbres de Ordesa.

La marcha arrancaba entre las casas de Bergua -muchas de ellas rehabilitadas en los últimos años- y los carteles de sus habitantes pidiendo conservar impoluto su entorno natural. Tras cruzar las pasarelas que salvan, en su confluencia, los barrancos de Otal y de la Pera, que dan vida al río Forcos, el sendero va ganando altura en medio del “caixigar” que ha ido ocupando las terrazas talladas en las laderas durante siglos por los habitantes de estas montañas. Se alcanza de nuevo la altura de Bergua, que adquiere un nuevo rostro desde el otro lado del valle; y más tarde la de Asín, que quedan enfrente, sorpredentemente cerca, al otro lado del Ara.

El camino gira al norte, dirigiéndose en una subida constante hacia Ayerbe de Broto. Situado en un rellano de la montaña, al pie de Mochoya y Gábalo -dos de las cumbres principales de Sobrepuerto que rondan los 2000 metros de altitud-. El pueblo está parcialmente restaurado, con cuidado y respeto por la arquitectura tradicional. Pero con sus calles -las vías públicas por las que discurren los caminos que aquí confluyen-, las encontramos cerradas al paso, una circunstancia que el Ayuntamiento de Broto debería resolver. Atravesamos un prado y remontamos por sus empinadas “marguines”, abandonando la localidad sin poder conocer su arquitectura, su entramado urbano, ni las distintas caras de su iglesia.

Nuestra ruta deja a la derecha el sendero que baja hacia el Ara, para atravesar sin perder altura todo el empinado flanco Este del Sobrepuerto, partiendo de la faja de Lys. Variados bosques nos acompañan en un festival de perspectivas: vistas aéreas del valle, que reposa 400 metros más abajo, las laderas de la Corona y Suerio que protegen por su espalda los pueblos de la Solana, el Pueyo de Ballarín y esos montes en los que tanto disfrutamos cada año de los colores del otoño;...y las cumbres de Ordesa, con Mondarruego, ‘Treserols’, Gabietos,… y, en algunos puntos, ya más lejana y escondida, Coma Chibosa (Vignemale) cerrando el horizonte.

Descendemos, encontramos la pista que viene de Oto, para remontar hacia la ermita de la Ascensión y descender por un bonito camino hacia esta localidad, que nos acoge con mimo y nos permite comentar con calma los variados rincones que nos han hecho disfrutar en esta jornada. Han sido unos 16 kilómetros, cerca de 700 metros de desnivel, y una mochila llena de buenas sensaciones.

 

 

Juan Rodríguez Bielsa


Fotos Manuel Hernández


lunes, 22 de mayo de 2023

DESCENSO DEL BARRANCO OS LUCARS (ORÓS BAJO)

 

*Domingo, 21 de mayo de 2023*



El club de Montaña Nabaín ha seguido en mayo con las salidas de barrancos.

Esta vez nos desplazamos al barranco Os Lucars, en la localidad de Orós, en el valle del Gállego.


Salimos a las nueve de Boltaña para desplazarnos hasta nuestro destino. Decidimos ir a este lugar debido a la amenaza de lluvias del día, puesto que no supone un riesgo acuático muy alto. Llegamos nos cambiamos la ropa de calle por el bañador y preparamos todo el material para comenzar la aproximación. La aproximación nos llevó una media hora alternando tramos de sendero y pista forestal. El ascenso no dio mucha tregua, pero era necesario ganar altura para poder acceder a la cabecera del barranco.

Llegamos al río y una vez allí, nos pusimos los neoprenos, ensacamos las cuerdas, colocamos los arneses y cascos y empezamos el descenso un grupo de seis personas.

Este barranco, comenzó con un pequeño paseo por el río y el bosque de alrededor para llegar a una presa en la que había un túnel para pasar a cuatro patas. El acceso a esta presa tiene un medidor que nos permite evaluar el caudal antes de comenzar el descenso, lo cual permite evitar riesgos innecesarios. Con un caudal medio con respecto a su graduación acuática en estiaje, decidimos realizar nuestra actividad.

A continuación, un bonito paseo por el río que nos permitía admirar las paredes de flysh. Seguimos con un rapel inicial de 13 metros. Al tratarse de un lugar cómodo, decidimos aprovechar para aprender un poco sobre instalaciones desembragables. Acto seguido, un tobogán de ocho metros que no dejó indiferente a quien lo hizo (algunas decidieron rapelarlo). Esto es muy lógico porque su verticalidad impresiona, hasta tal punto que mientras alguno lo bajaba pensó: “Pero, ¿cuándo se acaba?”

Justo al acabar el tobogán, se pueden admirar muy bien los plegamientos de las capas en el flysh: anticlinales y sinclinales que nos muestran cómo hicieron de las suyas las fuerzas tectónicas.

Para finalizar el descenso, un último rápel de treinta metros junto a otro seguido de dieciséis nos hicieron disfrutar de la parte más técnica de la actividad al tratarse de una vertical importante.

Acabamos en las pozas de Orós, punto destacable a nivel turístico por su fácil acceso, donde algunos turistas nos hicieron nuestra foto de grupo mientras se sorprendían por nuestro descenso.

Agradecer a Marta, Aurora, Gorri, Arán, Lorena y, por supuesto a Belén, el haber hecho que disfrutásemos tanto de esta salida. El ambiente fue maravilloso, con risas, apoyo y celebración por haberlo hecho tan bien. ¡Hasta la próxima! Que será el 18 de junio.



lunes, 15 de mayo de 2023

SUBIDA ANUAL A LA PEÑA MONTAÑESA

 

*Sábado 13 de mayo de 2023*



Como cada mes de mayo desde hace décadas, el Club Atlético Sobrarbe ha realizado la tradicional ascensión a la Peña Montañesa, cumbre de 2.295 metros de altitud. Se trata del punto culminante de Sierra Ferrera, un vasto macizo calcáreo cuya silueta, como barco varado, es un emblema para las gentes de Sobrarbe.

En cada edición invitamos a un Club de montaña para compartir la jornada. En esta ocasión recibimos la visita del Club de Montaña Javieres de Huesca, acudiendo 40 miembros de ese Club. Ha sido un placer poder recibirles y agradecemos enormemente su respuesta y participación.

También, como comienza a ser tradición, un grupo de amigos de Saint-Lary y Arreau de la vecina comarca francesa acudieron a la cita, incidiendo en la idea de que el Pirineo, lejos de ser frontera, es un espacio común donde pueblos de una y otra vertiente compartimos muchas cosas.

Así pues, cerca de un centenar de personas de todas las edades hicimos cumbre en la Peña en una jornada marcada por un tiempo frío y nublado. La ascensión se realizó desde el Monasterio de San Beturián, por la cara sur de la montaña, teniéndose que superar 1.200 metros de desnivel.


También se desarrolló una excursión alternativa más suave, con una veintena de participantes que recorrieron los caminos entre Aínsa y El Plano y alguno de ellos hasta el Monasterio de San Beturián.


Varios monitores de montaña del Club guiaron y acompañaron las rutas para garantizar la mayor seguridad. Agradecemos la labor de todos ellos.

Como incidente a mitad de la bajada de la Peña, la caída en el camino de una de las participantes, provocándole una contusión de rodilla que le obligó a bajar poco a poco con la ayuda de dos monitores. Esperamos su pronta recuperación.

Tras el descenso, en El Plano, una espléndida comida para reponer y celebrar. Precioso lugar y amable familia a los pies de la Peña a los que agradecemos, como siempre, su hospitalidad y servicio.

En la sobremesa entregamos una placa conmemorativa a los amigos del Club Javieres de Huesca y un regalo de recuerdo a todos los participantes.



      


Por último, “Es mosicos del país” nos deleitaron con populares melodías montañesas para cantar y bailar. Nuestro agradecimiento.

Celebrado así pues un día de fiesta en donde nos encontramos vecinos y amigos, rindiendo homenaje a nuestras montañas. Las que nos cobijan, las que nos aportan tantas cosas materiales e inmateriales, las que nos hacen ser montañeses y montañeros.



Alberto Bosque



 

ÁLBUM DE FOTOS DE PETRI MORAL

ÁLBUM DE FOTOS DE MANUEL HERNANDEZ