viernes, 13 de septiembre de 2024

Vuelven las actividades de conocimiento del medio natural de Sobrarbe

 

Charlas, talleres y salidas de campo tendrán lugar los fines de semana


 Una excursión por la sierra de Partara permitirá a niños y niñas y sus familiares identificar algunas de las aves de Sobrarbe, este domingo, 15 de septiembre. El grupo de Medio Natural del Club de Montaña Nabaín, en colaboración con la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, promueve esta iniciativa que contará con la participación de Álvaro González, biólogo y educador ambiental de esta última entidad. Un aporte de alimentos al muladar de esta sierra cercana a Aínsa permitirá observar, al final del recorrido, aves necrófagas. Para asistir a esta iniciativa -en la que los niños y niñas deben ir acompañados- hay que inscribirse escribiendo al teléfono del citado club de montaña sobrarbés: 602549234.


Más actividades de naturaleza

Esta iniciativa reabre, tras los meses de verano, las actividades sobre naturaleza que desarrolla el citado club de montaña sobrarbés y complementa las que promueve, a instancias del Ayuntamiento de Boltaña, dentro del proyecto #BoletaNiaturaleza, que cuenta con una subvención de la Diputación Provincial.

 

 

Foto: Tote Borrell @faunadetote


Un taller infantil de realización de casetas para pájaros, y su posterior colocación en el entorno de esta localidad -que contará con un seguimiento de su ocupación en los meses posteriores- dará continuidad, en el marco del citado proyecto, a los contenidos de la excursión de este fin de semana. El próximo 28 de septiembre tendrá lugar esta iniciativa, que dirigirá David Carpi, naturalista de la Asociación Tyto, y agente de protección de la naturaleza.


La geología protagonizará otras dos iniciativas en los fines de semana que cierran septiembre y abren octubre. Así se ha previsto una sesión divulgativa en los barrancos de Abizanda, que contará con la colaboración del Geoparque Sobrarbe-Pirineos y la intervención de su coordinador científico, Ánchel Belmonte. Y otra, más general, sobre la geología pirenaica, que desarrollarán en el entorno de Mediano el geológo Roi Silva y la ambientóloga Ester Polaina.


Las actividades continuarán con una jornada de limpieza de espacios naturales, para sensibilizar sobre la necesidad de mantenerlos libres de basura, que se ha previsto para el puente del Pilar. Y se cerrarán el 26 de octubre, con una conferencia, en Boltaña, del presidente del Consejo de Protección de la Naturaleza y ecólogo del Campus de Huesca de Unizar, José Manuel Nicolau, que analzará los principales retos ambientales de las zonas de montaña


Las actividades del programa #BoletaNiaturaleza, que han ido tocando, desde el mes de enero aspectos de flora y fauna de Sobrarbe en distintas charlas, talleres y salidas de campo, se realizan, además de con las aportaciones desinteresadas de ponentes y de voluntarios del Club de Montaña Nabaín, con financiación de la Diputación Provincial de Huesca (que cubre el 80% de los gastos) y del Ayuntamiento de Boltaña -entidad responsable de la actividad- que pone, además, sus infraestructuras y apoyo del personal municipal.


Durante la primera parte del año se realizaron en este marco unas jornadas de huellas y rastros de animales en la naturaleza -con charla, taller infantil, exposición y salida de campo- que lideró el naturalista Carlos Lastanao; dos charlas sobre fauna de Sobrarbe y su conservación -centradas en mamíferos, anfibios y aves principalmente-, que impartieron Beatriz García (del Parque Nacional de Ordesa) y David Carpi (APN de la DGA); una excursión para conocer la flora de montaña, que dirigió el naturalista boltañés Benito Campo; y otra, para el público infantil, destinada a identificar sobre el terreno, los elementos naturales de los ecosistemas del Prepirineo. En esta última, junto a Campo, también intervinieron las ambientólogas Alicia Marquina y Ester Polaina.


En este programa confluyen, por un lado, las iniciativas del Ayuntamiento de Boltaña, que ya había desarrollado iniciativas de sensibilización medioambiental en años anteriores, con financiación de la Diputación Provincial de Huesca; y las del Club de Montaña Nabaín, que inició en 2023 su programa de Naturaleza con el objetivo de que montañeros y montañeras y otros usuarios del monte pudiesen disfrutar más de sus salidas conociendo mejor los valores naturales de los espacios en que se desarrollan, y que cuentan con las aportaciones de voluntarios y ponentes.


Programa


https://www.clubnabain.es/2024/05/actividades-de-naturaleza-2024.html





miércoles, 11 de septiembre de 2024

A vista de águila sobre Canfranc (Crónica montañera)

 

El entorno de Canfranc y el pico del Águila,  protagonizaron la pasada salida montañera del Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe, que evitaron la DANA y sus consecuencias, con un previo cambio de fecha y evitando rutas que atravesasen cursos de agua

 

 


El pasado domingo, 19 montañeros, pertenecientes al Club Atlético Sobrarbre –de Aínsa- y al Club de Montaña Nabaín –de Boltaña-, con muy buena disposición, ya que la meteorología daba alta probabilidad de lluvia, partimos hacia el Pico del Aguila, de 1972 metros, en Canfranc Estación. Al final, la suerte nos acompañó y solo a cinco minutos de los coches cayó un aguacero, que no tardó en parar y volver a dejar un día extraordinario.

Comenzamos la subida, frente a la Estación Internacional de Canfranc, por bosques frondosos, pasando por la Fuente del burro y después, de interminables zetas, por la cascada cola de caballo, con poca agua. Aquí tomamos desvío hacia el pico, pasando por muros de contención de aludes, cogiendo más tarde, una ladera inclinada, con camino algo maltrecho, sin vegetación, para llegar a la base del pico del Águila. Una vez aquí, tuvimos una pequeña trepada, para, enseguida, estar en la cima, este último tramo, desde la base, está marcado con puntos de pintura azul.

En la cima tuvimos unas magníficas vistas de los valles del Aragón, Canal Roya, Iserías, así como de distintas cimas, La Moleta, Collarada –cubierta de nubes-, etc., estación de Candanchú, la propia Estación Internacional de Canfranc, etc.

Después de un tentenpie, iniciamos el regreso hasta donde habíamos tomado el desvío al pico. Iniciamos la vuelta tomando otro camino para hacerla circular, en este nuevo recorrido, volvimos a pasar por bosques y restos del vivero de Secras.

En la construcción de la Estación Internacional de Canfranc, hace un siglo, para protegerla de avalanchas, se construyeron muros de contención de avalanchas, así como, se reforestaron las laderas con numerosos árboles, de los que hoy, podemos disfrutar. Para poder reforestar, se construyeron varios viveros y en la consecución de las distintas actuaciones, se construyeron caminos que sortean un gran desnivel sin gran esfuerzo, ya que por estos caminos subían las caballerías que transportaban el material.

Terminamos la gran jornada con una visita a la Estación, muy especial, en la que nos pudimos conocer distintas partes de esta histórica construcción.

 

Juan Félix Andrés (Club de Montaña Nabaín)

















Álbumes de fotos de los compañeros del Club Nabaín -que son autores también de las fotos de arriba-:



Esther Núñez

https://photos.app.goo.gl/tvP2XcypwVJtsj126


Manuel Hernández

https://photos.app.goo.gl/Y4qKoKFTtAdzxrtx9


Petri del Moral

https://photos.app.goo.gl/bzLUnFxKq3B5izoN9


Juan Félix Andrés

https://photos.app.goo.gl/q4wzAvPapuwscxj27





martes, 10 de septiembre de 2024

Los pastores escaladores del Turbón (o cómo el alpinismo también pudo haber nacido en los Pirineos)

 

Eloi Saula, montañero, geólogo, profesor y -quizá por su vinculación con el bello pueblo de Visalibóns, en el Isábena- un apasionado del Turbón y de las gentes que viven y han vivido en su entorno, presentó recientemente en Boltaña -en un acto organizadopor el Club de Montaña Nabaín y por el Ayuntamiento- su libro ‘El Turbón, la montaña de los pastores’.  

 En esa obra, además de recuperar decenas de rutas históricas a ese macizo y de hablarnos de su naturaleza, narra las andanzas -muy arriesgadas a veces- de montañeses que llenaron de vida sus laderas y sus verticales paredes calizas.

 

 El humorísticamente llamado "Huertet de las Cols", es uno de los objetivos confirmados de los pastores escaladores del Turbón (1)

Ahora nos cuenta, en el texto que publicamos, algunas de las desconocidas escaladas de esos pastores, que se repiten con historias similares en Picos de Europa y en otros lugares de nuestro Pirineo y de otras cordilleras.

“¿Por qué subo montañas? Porque están ahí”, se dice que dijo George Mallory, en una frase que se ha convertido en “definición” oficiosa del alpinismo. “¿Por qué escalé esas paredes del Turbón? Por ver si se podía” le dijo a Saula José Garanto, de Casa Palazín de Ixea, en una frase no tan lejana de la del británico, que bien podría hablarnos de que la motivación que lleva al alpinismo es también autóctona de los Pirineos -y seguramente en otros mil lugares montañosos- y que es propia también del mundo rural. El alpinismo, parece, pudo haber nacido también en nuestra cordillera.


Acto celebrado en Boltaña, promovido por el Club de Montaña Nabaín



Los pastores escaladores



Por Eloi Saula Briansó


El pastoreo en zonas escarpadas forjó un carácter particular en los pastores que lo llevaron a cabo y conllevó un proceder especial mientras esa actividad estuvo vigente a lo largo de los siglos. En la actualidad, o bien no se practica o se lleva a cabo en unas condiciones muy distintas a las de antaño.


El ganado que era subido a pastos elevados eran vacas, ovejas y cabras. Las vacas seguían caminos cómodos, carentes de dificultad. Ovejas y cabras podían seguir senderos mucho más abruptos, si bien se buscaba un equilibrio entre rapidez y seguridad para subirlas y bajarlas de la montaña. Una vez instaladas en los pastos de altura, los pastores tenían la posibilidad de utilizar atajos, ya mucho más complicados, para ir a comprobar su estado. En este entorno realizaban movimientos de escalada y asumían riesgos importantes. Los mismos pastos de altura utilizados por ovejas y cabras podían consistir en un terreno muy escabroso (por ejemplo las “palas” en el Turbón), donde una mala caída podía suponer la muerte, de los animales o de las personas. Pero era la tendencia de las cabras a “enfeixarse” o “engabiarse”, enriscarse en definitiva, lo que suponía un mayor reto para los pastores. Debemos tener en cuenta que el valor de una cabra -o de cualquier animal grande-, era muy elevado entonces en comparación con la actualidad, hasta el punto que llegaba a suponer una parte importante del sustento familiar y por lo tanto merecía la pena arriesgarse para recuperarla.

 Vertiente Este del Turbón


La dificultad de acceso al lugar donde estaba la cabra era variable, pero en ningún caso era sencillo llegar a ella y siempre resultaba peligroso. La maniobra podía consistir meramente en recorrer una faja estrecha y vertiginosa, como sucedía a menudo en el caso de cabras que se habían asilvestrado durante el verano y huían de sus dueños, o podía suponer una escalada compleja cuando la cabra había dado algunos pasos que no era capaz de retroceder. Entonces el pastor debía intentar atraparla en la roca bien fuese con las manos, con el bastón -que tenía un gancho en la punta para este menester-, o con un lazo de cuerda que se hacía pasar por la cabeza del animal ayudándose de un palo con forma de “Y” en el extremo. Un caso particular eran las cabras que saltaban hacia un retazo herboso situado a menor cota y luego no podían volver a subir debido a la verticalidad de las paredes, que formaban a menudo un desplome por encima del pequeño pasto. Curiosamente, estas trampas naturales recibían el mismo nombre tanto en Picos de Europa como en el Turbón: “huertos”. La maniobra de rescate consistía aquí en situarse en la vertical del huerto, fijar una cuerda, descolgarse por ella hasta la cabra, atar el animal y a continuación izarlo y depositarlo en lugar seguro. Después se subía al pastor con el mismo método, aunque en todas partes se cuentan historias de pastores que subían después sin cuerda, o que directamente llegaban al "huerto" escalando desde abajo, por supuesto sin ningún aparejo de escalada.


Este tipo de pastoreo, llamémosle “vertical”, no se llevaba a cabo en todas las regiones montañosas con pastos. Debían contener zonas rocosas, con hierba dispuesta entre el roquedo o por encima de él. Las montañas por encima de 2.500-2.600 metros de la península no disponen de pastos por cuestiones climáticas, por lo menos en el norte. Así, montañas más bajas y escarpadas como el Turbón en los Pirineos o el macizo entero de Picos de Europa resultaron un territorio ideal para el pastoreo vertical. De cualquier forma, el norte de España debe ser prolífico en este tipo de enclaves y la relación de los pastores con el entorno agreste parecida.


En estas regiones, los niños desde su infancia (y también las niñas, pero éstas generalmente abandonaban el oficio más adelante para dedicarse a otras tareas) aprendían a desenvolverse por este terreno. Era un quehacer diario, durante muchos meses al año. Moverse por el roquedo, escalar en definitiva, era algo completamente natural para ellos. Por donde había asideros se subía, independientemente del grado de exposición (“había que ir con cuidado”, era su forma de explicar que en aquel lugar si caías te matabas). El resultado de este aprendizaje eran unas personas absolutamente adaptadas al medio en el que trabajaban, endurecidas desde muy jóvenes por largas caminatas, escaladas peligrosas, acarreo de animales a cuestas, frío, lluvia, viento, sol, hambre, soledad, etc. Cualidades todas ellas favorecedoras para que surgiese más adelante, si se daban otras circunstancias, un alpinista.


La Feixa Buixigues, con verticales accesos, era otro de los recorridos de los pastores del Turbón que ha documentado Saula (2)


Podemos definir -libremente- un alpinista como aquella persona que, en su relación con la montaña, busca la exploración, la superación de retos, el ir más allá y también -no podemos negarlo- la competición. Su relación con el medio es amable, en las montañas se siente en su lugar y encuentra la belleza en ellas. En ocasiones, este vínculo se vuelve obsesivo y pasa por delante de las otras facetas de su vida: trabajo, familia, seguridad personal, relaciones. ¿Llegaron algunos pastores a este punto, traspasando los límites de lo que para ellos era en principio solamente un oficio, la manera de ganarse la vida?


Numerosas informaciones me han revelado que sí y aunque no manejo datos estadísticos, intuyo que en una proporción más alta que en cualquier otro colectivo. No resulta extraño, dado que eran personas que habían adquirido la técnica y la condición física y psicológica necesarias desde su tierna infancia. Hay ejemplos de pastores que, pudiendo utilizar cuerdas (no de escalada -no existían-, sino sogas), despreciaban su uso y escalaban hasta los “huertos” sin ellas; también hay episodios en los que se desestimaba el itinerario conocido y seguro y se probaba uno nuevo simplemente “por ver si se podía”, a sabiendas que sería mucho más difícil y peligroso; hay historias de pastores arriesgando su vida por cortar un pino negro (Turbón) o una encina (Picos) solo porqué “el árbol estaba más alto que el que había cortado un compañero”; hay casos de recuperación de cabras enriscadas para demostrar, por ejemplo, “que los de Caín éramos mejores escaladores que los de Bulnes”; existe constancia de pastores que desatendieron sus quehaceres para “estar todo el día por ahí arriba, subiendo picos”; y por supuesto, tenemos a grandes guías de Pirineos y Picos de Europa de ascendencia pastoril. Todas estas historias son muy interesantes y dan fe de lo anteriormente expuesto. Tienen además un valor alpinístico que es justo que sea reconocido a los pastores, protagonistas generalmente secundarios en la historia del montañismo.


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Fotos: Paisajes pastoriles (y montañeros) del Turbón:


Turbón de Dalt

Turbón de Baix, La Pllana

Coma de S. Adriá


Anexo. "Por ver si se podía"

(1) El "Huertet de las cols" es un pasto reducido en medio de las paredes del Turbón, en el que se enriscaban las cabras con frecuencia. José Vigo, de Ca Felip de Visalibons, nacido en Casa Chulián de Pueyo, subió a él desde abajo -nos cuenta Eloi Saula en 'El Turbón, la montaña de los pastores'- por la zona desplomada conocida como Las Gotelleras. "La vía que siguió exactamente se desconoce, pero se trata sin duda de una escalada que comportó pasos de dificultad muy elevados y que realizó sin cuerda ni ningún otro aparejo de escalada", explica. 

"La pasión por el riesgo ha sido siempre una constante en su vida", añade Saula en el libro. Y, concluye, "esta inclinación no cuenta necesariamente como un valor pastoril. Forzar los límites físicos psicológicos con relación a la montaña es más propio del alpinismo".

 (2) Para cortar pinos acceder a La Canal dels Pins, José Garanto, de Casa Palazín de Ixea, despreció el paso que conocían, que permite subir a ella y a la Feixa dels Buixigués, para, "por ver si se podía", enfrentarse al muro más a la derecha -por una ruta hoy equipada con anclajes expansivos-. Con una sola mano libre (pues llevaba una "estral" -hacha-, un "transador" -sierra de dos manos- y el "morral") y sin calzado ni equipo de escalada, ascendió por una ruta con pasos de IV+, refiere Saula en su libro.

En el cuenta con detalles estas y otras historias de pastores y pastoras "montañeros" o "escaladores" del Turbón, como Matilde Villegas, de Casa Mariñosa de Estirún; José Ramis, de Casa Marquet de Pueyo; José Perna, de Casa Ariño, de las Vilas; o Antonio Garanto, de Casa Tomasa de Ixea. 

 

 

Fotografías: todas las imágenes son de Eloi Saula, de Visalibons; excepto la de la presentación del libro en Boltaña, que es del Ayuntamiento de esta localidad sobrarbesa. 

Los textos que acompañan al artículo de Eloi Saula "Los pastores escaladores", son de Juan de Piquero Sieste 

domingo, 8 de septiembre de 2024

Salida familiar / infantil de avistamiento de aves en la sierra de Partara

 


Domingo 15 de septiembre


Volvemos con las actividades que nos ayudan a conocer el medio natural, y disfrutar así más de él en nuestras actividades de montaña, y en nuestro día a día.


En esta ocasión se trata de una actividad para gente de todas las edades, especialmente dirigida a niños y niñas (mayores de 5 años) acompañados por sus familiares o sus  responsables.


Álvaro, biólogo de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos -entidad que colabora con el Club de Montaña Nabaín en esta iniciativa- será quien guiará, por la sierra de Partara, esta actividad para todos los públicos, explicando las aves, animales y plantas que vayamos viendo.


El final del recorrido, en el muladar de esta sierra se hará un aporte de alimento para ver aves necrófagas.


Actividad solo de mañana. Hay que llevar ropa cómoda, agua, algo de almuerzo y, si tienes, prismáticos.


Inscripción: 602549234 (Club de Montaña Nabaín)


Salida: 9:30 Boltaña (parador); 9:45 Aínsa (mesón)

 

 

Más información : 644440313 Dani

 

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Esta actividad complementa a las integradas en el programa #BoletaNiaturaleza que realizamos con el Ayuntamiento de Boltaña y el soporte de la Diputación Provincial de Huesca. En ellas confluyen la aportación del trabajo de muchos voluntarios del Club de Montaña Nabaín y externos (ponentes mayoritariamente), y el resto se sufraga con las aportaciones económicas de las dos instituciones citadas (80% DPH; 20% Ayuntamiento de Boltaña, que aporta sus infraestructuras también). 

Actividades de Naturaleza

jueves, 5 de septiembre de 2024

Salida montañera: Vuelta a Comachibosa/Vignemale



21 y 22 de septiembre de 2024

Con pernocta en el Refugio de Oulettes de Gaube

 Cara norte del macizo de Comachibosa


Club de Montaña Nabaín y Club Atlético Sobrarbe

Ruta
San Nicolás de Bujaruelo - Cabaña del Vado de Ordiso - Puerto de los Mulos - Refugio de Oulettes de Gaube - Hourquette d'Ossoue (desde aquí Petit Vignemale opcional) - Refugio de Bayssellance - Barrage d'Ossoue (presa) - Cabaña de Lourdes - Puerto de Bernatuara - Ibón de Bernatuara - San Nicolás de Bujaruelo.

Dificultad: ruta de montaña exigente por el desnivel.

1a Jornada:

- Km aproximados: 17,2 Km
-15,2 Km de subida desde San Nicolás de Bujaruelo (1340 m) al Puerto de los Mulos (2590 m) + 2 Km de bajada desde el Puerto de los Mulos al refugio de Oulettes de Gaube (2150 m).
- Desnivel aproximado:
+1390 m / - 570 m



2a Jornada:

- Km aproximados: 20,7 Km
-3,4 Km de subida desde el ref. de Oulettes de Gaube (2150 m) a Hourquette d'Ossoue (2726 m)
-6,7 Km de bajada desde Hourquette d'Ossoue a la Barrage d'Ossoue (1834 m)
-5,1 Km de subida desde la Barrage d'Ossoue al Puerto de Bernatuara (2337 m)
-5,5 Km de bajada desde el Puerto de Bernatuara a San Nicolás de Bujaruelo (1340 m).
- Desnivel aproximado:
+1189 m / - 2097 m

Ascensión al Petit Vignemale (3.031m) opcional: 300 metros más de desnivel. Desde Hourquette de Gaube.




Material: mochila, ropa de abrigo (gorro, guantes incluidos) y protección para la lluvia, protección solar y labial. Saco o saco sábana para el refugio. Bastones (optativo).

Transporte en vehículos particulares por cuenta de los participantes hasta San Nicolás de Bujaruelo

Puntos de encuentro:
Aínsa: 6:15h (Mesón)
Boltaña: 6:25 horas (Parador)
Fiscal: 6:45 (Bellosta)
Torla : 7:10
San Nicolás de Bujaruelo: 7:30 horas

Más información: 600 63 29 04 

 

Ruta prevista



Inscripción:
Hasta el 12 de septiembre
Plazas limitadas

Club de Montaña Nabaín: 602 54 92 34 (tfno del Club)

Club Atlético Sobrarbe: 642 16 56 72 (whatsapp)


Indicar opción elegida en el refugio:
A) Alojamiento+cena+desayuno : 58€
B) Solo Alojamiento: 26,5€
(13€ menos federados Fedme en ambas opciones)

(Opciones de pic nic, o cena o desayuno independiente: ver https://refugeoulettesdegaube.ffcam.fr/tarifs.html e indicar)

No admiten tarjeta de crédito
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Recomendable estar federado. También tarjeta sanitaria europea


Consulta refugio

Consulta meteo

 

miércoles, 4 de septiembre de 2024

Lluvia y viento en el puerto de La Lera (Crónica montañera)

 

La meteorología obligó al los integrantes del Club de Montaña Nabaín y del CAS a recortar el recorrido por los puertos de Pineta y Estaubé




El sábado 31 de agosto, con la meteorología incierta, salimos sobre las 8 de la mañana de la pradera del Valle de Pineta nueve amigos y amigas del Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe para realizar la travesía circular Valle de Pineta, Puerto de la Lera, Brecha Tucarroya, Lago de Marboré, Valle de Pineta. Otros cinco compañeros saldrían un par de horas más tarde para ascender directamente al Lago de Marboré donde nos juntaríamos para almorzar todos juntos. La realidad fue que la lluvia y la niebla no nos dejaron completar nuestros planes.




El primer grupo consiguió ascender bajo lluvia intermitente al Puerto de la Lera también llamado Puerto Nuevo de Pineta, situado a 2460 mts de altitud y unos 1200 mts de desnivel. El segundo grupo no inició la excursión pues la lluvia estaba presente desde el inicio de la marcha.


Comenzamos nuestra andadura atravesando el tupido bosque de la cabecera del Valle de Pineta. Seguidamente surcamos el paraje conocido como el Felqueral (llamado así por la cantidad de helechos que tapizan sus laderas) desde donde contemplamos las espectaculares Cascadas del Cinca. Continuamos por el camino compartido en su primer tercio con el Balcón de Pineta hasta llegar justo bajo las murallas que conforman el Pico Pineta con La Punta El Garién donde un cartel nos indica que debemos de dejar nuestra orientación norte para dirigirnos hacia el este. Entre las nubes, de vez en cuando, aparecen las cumbres escarpadas de estos dos picos y alguna manada de juguetones sarrios.


Es casi justo al final cuando ante nosotros aparece la enorme ladera de piedra menuda y suelta que le da nombre al Puerto de la Lera. No sin gran esfuerzo y algún que otro resbalón superamos los últimos metros de desnivel hasta el mismo puerto, flanqueado por las paredes verticales de la Punta El Garién, también llamado Pico El Forcarral, por donde trascurren algunas vías de escalada clásica abiertas por los mismísimos Henry Brulle y Celestin Passét por el año 1894 o de los hermanos Ravier en la década de los años cincuenta del siglo pasado, vamos, pura historia del pirineísmo.


A pesar de las inclemencias meteorológicas la temperatura fue agradable hasta llegar al Puerto después de 2 horas y 40 minutos de marcha, justo en el momento en el que las nubes bajaron apoderándose del lugar y el viento y la lluvia se intensificaran dejando un ambiente recio pero a la vez evocador. Tan solo unos instantes pudimos contemplar la cabecera del bello valle de Estaubé y los collados que dan paso al vecino circo de Gavarnie. Con frío, chipiados, y tras consultar la previsión de lluvia intensa para la próxima hora y media, tomamos la decisión de no continuar hacia la Brecha de Tucarroya y volver sobre nuestros pasos.


Tras 50 minutos descendiendo la lluvia se calma y las nubes despejan el sendero. Algún tibio rayo de sol se cuela entre las nubes y aprovechamos para quitarnos la ropa de abrigo y los chubasqueros. Con tiempo de sobra para el regreso decidimos alargar la vuelta pasándonos a visitar la Cascada del Cinca que baja con un caudal importante después de las lluvias de los últimos días. Este será nuestro sitio para almorzar. Como siempre que nos acompaña Chusé tenemos torta y chocolate asegurados para el postre. Como ahora el tiempo acompaña seguimos alargando el descenso tomando el desvío por el camino de Montaspro que lleva desde el Felqueral hasta los Llanos de Lalarri para luego bajar por el camino de las cascadas a la Pradera de Pineta.


Aunque sin cumplir el objetivo inicial a nadie se nos ha quedado “mal sabor de boca”, por ello, y después de 7 horas de marcha y casi 1400 mts de desnivel, celebramos con unas cervezas este estupendo día en la montaña. Algún día volveremos para completar la ruta.


Juan Carlos Somolinos (Club de Montaña Nabaín)

 

 

 



 

Lluvia y viento en el puerto de La Lera (crónica montañera)

 

La meteorología nos obligó en la pasada salida de club a recortar el recorrido previsto por los puertos de Pineta y Estaubé (y a prescindir de la compañía de una decena de compañeros y compañeras que tenían previsto venir). Pero no por las dificultades dejamos de disfrutar...



Crónica

El sábado 31 de agosto, con la meteorología incierta, salimos sobre las 8 de la mañana de la pradera del Valle de Pineta nueve amigos y amigas del Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe para realizar la travesía circular Valle de Pineta, Puerto de la Lera, Brecha Tucarroya, Lago de Marboré, Valle de Pineta. Otros cinco compañeros saldrían un par de horas más tarde para ascender directamente al Lago de Marboré donde nos juntaríamos para almorzar todos juntos. La realidad fue que la lluvia y la niebla no nos dejaron completar nuestros planes.


El primer grupo consiguió ascender bajo lluvia intermitente al Puerto de la Lera también llamado Puerto Nuevo de Pineta, situado a 2460 mts de altitud y unos 1200 mts de desnivel. El segundo grupo no inició la excursión pues la lluvia estaba presente desde el inicio de la marcha.


Comenzamos nuestra andadura atravesando el tupido bosque de la cabecera del Valle de Pineta. Seguidamente surcamos el paraje conocido como el Felqueral (llamado así por la cantidad de helechos que tapizan sus laderas) desde donde contemplamos las espectaculares Cascadas del Cinca. Continuamos por el camino compartido en su primer tercio con el Balcón de Pineta hasta llegar justo bajo las murallas que conforman el Pico Pineta con La Punta El Garién donde un cartel nos indica que debemos de dejar nuestra orientación norte para dirigirnos hacia el este. Entre las nubes, de vez en cuando, aparecen las cumbres escarpadas de estos dos picos y alguna manada de juguetones sarrios. 

 


Es casi justo al final cuando ante nosotros aparece la enorme ladera de piedra menuda y suelta que le da nombre al Puerto de la Lera. No sin gran esfuerzo y algún que otro resbalón superamos los últimos metros de desnivel hasta el mismo puerto, flanqueado por las paredes verticales de la Punta El Garién, también llamado Pico El Forcarral, por donde trascurren algunas vías de escalada clásica abiertas por los mismísimos Henry Brulle y Celestin Passét por el año 1894 o de los hermanos Ravier en la década de los años cincuenta del siglo pasado, vamos, pura historia del pirineísmo.


A pesar de las inclemencias meteorológicas la temperatura fue agradable hasta llegar al Puerto después de 2 horas y 40 minutos de marcha, justo en el momento en el que las nubes bajaron apoderándose del lugar y el viento y la lluvia se intensificaran dejando un ambiente recio pero a la vez evocador. Tan solo unos instantes pudimos contemplar la cabecera del bello valle de Estaubé y los collados que dan paso al vecino circo de Gavarnie. Con frío, chipiados, y tras consultar la previsión de lluvia intensa para la próxima hora y media, tomamos la decisión de no continuar hacia la Brecha de Tucarroya y volver sobre nuestros pasos.


Tras 50 minutos descendiendo la lluvia se calma y las nubes despejan el sendero. Algún tibio rayo de sol se cuela entre las nubes y aprovechamos para quitarnos la ropa de abrigo y los chubasqueros. Con tiempo de sobra para el regreso decidimos alargar la vuelta pasándonos a visitar la Cascada del Cinca que baja con un caudal importante después de las lluvias de los últimos días. Este será nuestro sitio para almorzar. Como siempre que nos acompaña Chusé tenemos torta y chocolate asegurados para el postre. Como ahora el tiempo acompaña seguimos alargando el descenso tomando el desvío por el camino de Montaspro que lleva desde el Felqueral hasta los Llanos de Lalarri para luego bajar por el camino de las cascadas a la Pradera de Pineta.

 


 


Aunque sin cumplir el objetivo inicial a nadie se nos ha quedado “mal sabor de boca”, por ello, y después de 7 horas de marcha y casi 1400 mts de desnivel, celebramos con unas cervezas este estupendo día en la montaña. Algún día volveremos para completar la ruta.

Esta salida ha quedado reflejada en este pequeño vídeo que podéis visionar:

 


 

Texto y vídeo:

Juan Carlos Somolinos (Club de Montaña Nabaín)

 

 

 










 Fotografías: J.Félix Andrés y Juan C. Somolinos

 

lunes, 2 de septiembre de 2024

SALIDA MONTAÑERA: ASCENSIÓN AL PICO DEL AGUILA ( 1.972 mts) DESDE CANFRANC ESTACIÓN


 
Excelente mirador sobre Canal  Roya , Canal de Izas  y el valle de Canfranc



DOMINGO 8 DE SEPTIEMBRE  2024


Cambiamos  la salida al domingo , porque coincide con el fin de semana  que se celebra las diferentes modalidades de carreras de montaña en Canfranc

Club de Montaña Nabaín y Club Atlético Sobrarbe

🔸Duración:  4h30’-5 h. aprox. (paradas incluidas).
🔸Distancia: 11,5 kms
🔸Desnivel de subida:  775  m.
🔸Desnivel de bajada:  775  m.
🔸Cota máxima: 1972 m.
🔸Dificultades:  Excursión de baja dificultad,  el desnivel se gana fácilmente  por un agradable sendero  con cómodas lazadas. El único punto donde hay que poner atención es para salvar un muro inclinado para llegar a la cima .
🔸Llevar agua y comida.
🔸Ropa y calzado de montaña. Protección solar.




🟢Transporte: Vehículos particulares por cuenta de los participantes.
Opción de compartir coches

Quedada:
7:00 h en Aínsa  (Mesón ).
7:10 h en Boltaña   ( Parador).  
7:25 Fiscal (Bellosta)
7:45 h.Sabiñánigo ( en la  avenida entrando desde  carretera de Fiscal , bajo el puente de la autovía)  


🟢Inscripciones:
🟢 Club de Montaña Nabaín:  602 54 92 34 (whatsapp) o 606 70 24 64 (Juan Felix )

C.A.S: 642 16 56 72 (whatsapp)




Nota:  El domingo todavía se desarrollaran carreras y actividades  relacionadas con el evento  , pero que nos permitirán realizar la excursión con mas normalidad
Al terminar la excursión tenemos previsto  realizar una visita al  nuevo Hotel Canfranc Estación