lunes, 12 de mayo de 2025

Salida de escalada deportiva

A Escarrilla, sector iniciación.


Sábado día 17 a las 8:00h, en el parking del Parador de Boltaña. Si acudes desde otro sitio y te va mejor otro punto de encuentro, escríbenos. 

 



Está actividad va enfocada a las personas que ya han hecho el curso de iniciación o ya tienen la formación para escalar de forma autónoma y segura. Es una actividad tutorizada, no formativa.


Material necesario:
-Casco*
-Arnes de escalada*
-Cabo de anclaje con mosquetón de seguridad*
-Pies de Gato
-Magnesera (opcional)
-Zapatillas de montaña o deportivas (no chanclas, crocs o similar)
-Ropa cómoda para la práctica de la escalada.
-Protector solar
-Agua, almuerzo y comida.


El material de seguridad (*) debe estar homologado, en buen estado y no o obsoleto para la práctica de la escalada deportiva. Si tienes alguna duda, consúltanos.


Es necesario estar federado en montaña (tipo B) o en espeleología (A Plus) o disponer de seguro de día. Haznos saber si necesitas que te tramitemos algún seguro.


Está actividad estará tutorizada por monitores de escalada del Club de Montaña Nabaín, formados por la Federación Aragonesa de Montaña.


Es necesario inscribirse en este enlace.
 

Para cualquier duda o consulta 644440313 Dani

domingo, 11 de mayo de 2025

Exposición 'Nortes': flora, fauna, geología, color y vida, entre el Ártico y Sobrarbe

 Fotografías de Dafne Gisbert, guía de naturaleza en los países nórdicos, fotógrafa, residente en Sobrarbe y compañera del Club de Montaña Nabaín

 

Biblioteca de Boltaña, del 16 de mayo al 19 de julio

 Inauguración: 16 de mayo, 20h

 

La sección de Medio Natural del Club de Montaña Nabaín organiza esta exposición, que reúne y enlaza la naturaleza y los paisajes de dos de los "nortes" que articulan la vida de Dafne Gisbert: Sobrarbe, en el norte de la Península Ibérica, y los territorios del norte de la Península Escandinava, Finlandia e Islandia. 

Con esta actividad seguimos celebrando el 25 aniversario del Club.

 


 

 Nortes

  "Nortes" es un viaje de ida a esos lugares en los que lo salvaje, lo no domesticado, nos sobrepasa como seres humanos. Donde llegas y la respiración se hace más profunda, los ojos más grandes y el sentimiento más sincero. Es un viaje de ida porque una vez estés allí, no volverás. Cuando dejes ese territorio, no serás la misma persona.

Desde el Sobrarbe hasta las regiones más septentrionales del planeta, este recorrido nos lleva a explorar una pequeña parte de la flora, la fauna, la geología y el paisaje, al tiempo que saltamos entre los diferentes colores que componen la fotografía: el rojo, el verde, el azul, el blanco y el negro.

 Aves que de Norte a Sur cruzan por nuestro hogar, formaciones geológicas a miles de kilómetros de distancia con apariencias similares o incluso especies que habitan tanto a nuestros 42° de latitud como a partir de los 66°33' a los que comienza el Ártico.

Esta exposición es un elogio y defensa a la flora, la fauna, la geología, el color y la vida. 

 "Espero que salgas de la sala con una sonrisa o con una lágrima, con enfado, alegría o indignación", nos dice su autora. Cómo ella deseamos que no te deje indiferente. ¡Gracias!




 

En Palomeras de Fornocal: compañerismo, risas y luz entre las paredes (crónica barranquista)

 

Este fin de semana tocaba aventura, y el destino elegido fue el barranco de Palomeras de Fornocal, en la localidad de Colungo, corazón de la Sierra de Guara. Una salida dinámica, con muy buen ambiente, en la que el compañerismo se respiró desde el primer momento hasta el último rápel.



La mañana arrancó con algún que otro olvido de material, de esos que ponen a prueba la capacidad de reacción del grupo. Pero como suele pasar cuando hay ganas y buen rollo, se solucionó rápido y sin dramas. Lo importante era disfrutar, y eso lo teníamos claro todas y todos desde el minuto uno.

El barranco, como siempre, no defraudó. Palomeras de Fornocal es de esos lugares que te atrapan por lo estético. Sus estrecheces juegan con la luz de una forma mágica, creando contrastes que invitan a parar y mirar. Rincones donde el sol se cuela tímidamente entre las paredes, dibujando reflejos sobre la roca húmeda y haciendo que cada paso sea casi fotogénico.

El agua, escasa pero presente, añadió ese toque refrescante que tanto se agradece cuando el calor empieza a apretar. Y aunque el caudal no era alto, la emoción estuvo asegurada con algún destrepe juguetón y varios pasajes técnicos que animaron la jornada.



Pero si algo marcó esta salida fue el ambiente del grupo. Ayuda, risas, apoyo en los pasos más delicados y esa sensación de estar compartiendo algo más que una actividad: una experiencia. Al final, lo que queda no es solo el recuerdo del barranco, sino de la gente con la que lo compartes.

Una jornada redonda en todos los sentidos. Gracias a quienes la hicisteis posible. Ya estamos deseando que llegue la próxima.

 

Belén Lozano 

 

 










 

 Las fotos son de Patri, Mauri y Jano

 

As Palomeras d'o Forno Cal


jueves, 8 de mayo de 2025

Herrerillos, carboneros y niñ@s, en una gran jornada de naturaleza (Crónica)

 

El pasado sábado, dentro de las actividades infantiles/familiares y de naturaleza del Club de Montaña Nabaín una cuarentena de personas entre pequeñ@s y adult@s pudimos disfrutar de la jornada de revisión de cajas nido y las explicaciones de David Carpi sobre lo que fuimos descubriendo en ellas. De las 16 cajas que fabricaron e instalaron en el entorno de Margudgued l@s participantes del taller que organizamos desde este club sobrarbés el pasado mes de septiembre, 15 de ellas han sido ocupadas por herrerillos y carboneros comunes para reproducirse esta primavera. 

 

Pudimos ver los diferentes estadios del periodo de reproducción de estas dos especies: construcción del nido, incubación y polluelos recién nacidos. Fue muy gratificante ver la cara de asombro y satisfacción de l@s peques al ver que sus cajas habían sido utilizadas con tanto éxito por estas pequeñas aves.

Por otra parte les explicamos lo extraordinario de que pudieran ver este proceso tan de cerca, ya que la fauna salvaje nunca se debe tocar ni manipular, a no ser que sea por profesionales con la formación y conocimientos necesarios para hacerlo, como es el caso de David Carpi, que además de ser Agente para la Protección de la Naturaleza y fundador de la asociación naturalista Tyto, ha instalado más de 350 cajas nido en el Sobrarbe, realizando la revisión para el censo de especies que las ocupan en época de cría, y el mantenimiento y limpieza cuando este termina, teniendo los conocimientos necesarios para generar el mínimo estrés a las aves que las habitan.

 

Y para terminar esta gran jornada de naturaleza y conocimientos, nos unimos a la comida organizada por la Asociación de Vecinos y Amigos de Margudgued en motivo de sus fiestas, que además incluyeron está actividad en su programa. Agradecer la facilidad y acogida que nos brindáis siempre que realizamos alguna actividad en vuestro pueblo. Gracias!

 

Daniel Carbonell 










lunes, 5 de mayo de 2025

Recta final en la inscripción al trail ‘O Viento Rondador’. Y programa de la jornada

 

Esta prueba, que toma su nombre de la canción de la Ronda de Boltaña, celebrará una nueva jornada de deporte y celebración en esa localidad sobrarbesa

 



La XII edición de la Carrera “O Viento Rondador” se celebrará, el próximo 10 de mayo, con sus tradicionales modalidades 25K y 11K, la carrera infantil, y la acostumbrada jornada festiva en la plaza de Boltaña.


El Club de Montaña Nabaín, la asociación Juventud Pelaire y el Ayuntamiento de esta localidad sobrarbesa organizan esta cita que reunirá -al son del tema de la Ronda de Boltaña que da nombre a esta prueba-, a corredores, familiares y vecinos en un día de deporte, montaña y celebración, que se extenderá desde las 8:30 de la mañana hasta entrada la noche.


Como en la canción, pequeñas poblaciones como Ascaso y Jánovas -que han revivido en los últimos años gracias al cine o al empeño de sus antiguos vecinos- o San Fertús -que sigue despoblado- y la montaña de Nabaín -gran mirador en el corazón de Sobrarbe- jalonan los recorridos de sus dos pruebas reinas, que centrarán la mañana.


La plaza de Boltaña se llenará de nuevo al medio día con la comida de corredores, acompanñantes y voluntarios, que precederá a la entrega de trofeos. Sesiones musicales, carrera infantil -por grupos de edades-, chocolatada, juegos y más música llenarán la tarde.

 

Horarios previstos

8:30h Salida carrera 25K
9h Salida carrera 11K
13:30h Comida para participantes, organizadores,..
15:30h Entrega de trofeos
16:30h Sesión Dj
18h Carrera infantil
19h Chocolatada
19:30h Sigue la música

 

La inscripción puede hacerse en las páginas web de la propia carrera y en la del Club de Montaña Nabaín. Y, la prueba infantil, directamente en la plaza, antes de la salida.


Más información e inscripción:

https://www.clubnabain.es/2025/03/xii-edicion-de-la-carrera-o-viento.html

https://ovientorondador.wordpress.com/

 

 

Las aldeas de Muro (Crónica senderista)

 Esta actividad senderista fue también un viaje al pasado de nuestros pueblos, un homenaje a sus habitantes y a Rafael Bardají, que recogió sus vivencias (realizado de la mano de Begoña, Marta, Eva, Íñigo,..)

 


Seis horas de caballería es una medida del tiempo. En seis horas de tren de alta velocidad podemos llegar de Barcelona a París; o en seis horas de avión, al otro lado del océano. Hace 100 años, seis horas en caballería es lo que le costó a Capitulina Costa llegar desde Hospitaled de Bárcabo, su pueblo natal cerca de Arcusa, a casa O Ferrero, en A Plana, una de las 14 aldeas que formaban entonces el municipio de Muro de Roda, la fortaleza del siglo XI, ayuntamiento, escuela y cementerio, vigilante sobre La Fueva, donde este 3 de mayo de 2025 nos reunimos 38 caminantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe, para recorrer una ruta senderista por la vertiente de Muro hacia el Cinca y el pantano de Mediano, esa parte de La Fueva más desconocida, entre el río La Nata y el Usía, a la que nos llevó el libro La vida en Muro de Roda. Retrato de las aldeas de Sobrarbe que fueron absorbidas por la civilización, del escritor y periodista ribagorzano y sobrarbense Rafael Bardají, a quien quisimos rendir homenaje.

La subida a Muro de Roda desde Tierrantona es muy cómoda ahora que la carretera está asfaltada. Comenzamos la ruta a las 8’30 de la mañana en la ermita de San Bartolomé, a unos 400 metros antes de llegar al recinto fortificado y donde tenemos un aparcamiento para los coches. Esta ermita, cuya construcción data de mediados del siglo XI, fue reformada en el XVI añadiéndole un pequeño claustro, y acogió en un edificio adosado, hasta mediados del siglo XX, el ayuntamiento, la escuela y la casa del maestro.

Desde allí seguimos las indicaciones y la senda marcada, y bajamos hacia La Corona, por el GR19; dejamos el desvío de Griébal a la derecha. Al llegar, vemos que las barzas y los artos ya casi no dejan ver lo que fue A Corona: una aldea con cuatro casas, Cozme, Oncins, Fumanal y Poblet, y según datos recogidos en el libro de Rafael Bardají, tenía 23 habitantes en el año 1945. Aunque no está muy lejos de Charo, a La Corona y a ninguna de las aldeas que hoy vamos a recorrer, nunca llegó la luz que producía desde 1922 la Sociedad Hidroeléctrica de La Fueva en la central adosada al molino harinero de Charo, ni tampoco la red que a partir de 1963 suministraba desde Graus a Aínsa.

Continuamos el camino señalizado hacia A Lecina. Con 26 habitantes en 1945, la última casa se cerró en los años 70 del pasado siglo. También aquí la ruina y el espolio es general en estas casas, cuyos nombres eran Alueza, Miguel, Carrera, Hoz, Layo y Paco, pero aun así podemos ver todavía bodegas con los aros de los toneles, patios, el horno, la masadería, cuadras, pasos abovedados, una capilla que debió pertenecer a alguna casa. Su forma de vida era la misma desde hacía siglos, sin agua corriente, ni electricidad, ni carretera, la casa producía lo que consumía: cereal, viñas, oliveras, almendreras, frutales, huerto, miel, caza, gallinas, conejos, ovejas y cabras, alguna vaca…Una economía autosuficiente, de trueque, con muy poco dinero en metálico, en un lugar muy inhóspito; la tierra cultivada había que pelearla con el monte y hacer fajetas aterrazadas, en un trabajo titánico y sin fin.


Salimos de A Lecina en dirección a casa Montero, por un camino entre paredes de piedra seca y enseguida encontramos un pozo, que hoy tiene abundante agua. Casa Montero es modesta, de planta más moderna, cuadrada, se encuentra en una amplia era y con un horno de pan junto a la casa. A nuestro alrededor romero, tremoncillo, pinos, buxeras, freixins, litoneros, chinibros, carrascas.

Después de casa Montero, subimos en dirección a Ministirio, primero por la pista que llega hasta Arasanz y que dejamos a nuestra derecha y después por camino desde el que ya vemos el tozal de Palo y los castillos de Samitier. También invadidas ahora por la maleza, aún podemos apreciar los restos de las cuatro casas: Cardiel, Vispe, Gabal y Arcas; 33 personas vivían en 1945. Durante
un tiempo, pusieron en marcha un negocio con el carbón vegetal producido con los caixigos, con los que en casi todos los pueblos de Muro se hacían carboneras que servían para el consumo de casa, pero también como trueque o venta.

La Guerra Civil no castigó directamente estas aldeas, demasiado aisladas y con muy poco valor estratégico (justo lo que sí apreciaron los maquis en los años 40). Pero desde los años 50 se iban cerrando casas, la vida allí se hacía muy difícil, sin escuela, sin médico, sin casi nada; los últimos en salir fueron de Lecina y de Ministirio. Unos emigraron a Francia; otros, a Monzón, Tierrantona…

Nosotros retomamos el camino de vuelta a Muro de Roda, ascendemos por el que lo unía con Ministirio pasando por la ermita de san Cristóbal. A nuestra izquierda, desde lo alto, el pantano de Mediano; al fondo, Coscojuela de Sobrarbe, Prampalacios y más allá Santa María de Buil. Al frente Muro, Cotiella, la Peña Montañesa, Monte Perdido. A la derecha, La Fueva llana, Troncedo, la
serreta Campanué, el Turbón.

En 1963 Muro de Roda se fusionó con Morillo Monclús y formaron el ayuntamiento de La Fueva, con capital en Tierrantona. Actualmente son 25 núcleos habitados –unos 600 habitantes- en 230 km cuadrados que, como dice su alcalde Jesús Solano, van desde Cotiella hasta Torreciudad. De aquellas catorce aldeas que rememora Rafael Bardají en su libro, hoy sólo hemos podido visitar unas pocas, hemos recorrido 12 km en unas cinco horas, unos 500 metros de desnivel, para acabar como al autor del libro le hubiera gustado: primero, en la visita guiada a Muro por nuestra compañera del CAS Eva García y luego en la fiesta “La Fueva viva”, el festival que reivindica una forma de vida para nuestros pueblos alejada de macro proyectos de placas solares y baterías de litio.

A Capitulina Costa de Hospitaled de Bárcabo, que se fue a casar a casa Ferrero de La Plana, y a todos los que vivieron tan sacrificadamente alrededor de Muro de Roda seguramente les habría hecho gozo ir a bailar como hemos hecho nosotros hoy allí, la mejor manera de acabar esta caminata por placer.

Begoña Campo

 

































Las fotos son de Juan Carlos Somolinos, Maite Izquierdo, Susana Bellosa, Javier Barco, Óscar Gimeno...y de

Manuel Hernández: https://photos.app.goo.gl/qVoG3nPDVcDowUdz5

 Juan Félx Andrés https://photos.app.goo.gl/nJez566TPcYCj6hb9