miércoles, 28 de octubre de 2026

Unimos Ribagorza y Sobrarbe (¿...en el Día Mundial del GR1?). Crónica senderista


Cerca de 60 personas hicieron esta ruta que recorrió las localidades de Pano, Caneto, Trillo, Salinas de Trillo y Troncedo


Se trata de la salida anual entre las dos comarcas que compartimos el Club de Montaña Nabaín con los clubes amigos CER y CAS





La tradicional salida Sobrarbe-Ribagorza de los clubes de montaña de estas dos comarcas se desarrolló en esta edición por los caminos de la vertiente Oeste de la sierra de Torón, una alineación montañosa que divide las aguas de las cuencas del Cinca y del Ésera. Cerca de 60 personas hicieron esta ruta que enlazó Pano, Caneto, Trillo, Salinas de Trillo y Troncedo, en un día soleado y limpio, en el que destacaron las panorámicas del Pirineo y de amplias zonas del Alto Aragón. El Centro Excursionista de la Ribagorza, radicado en Graus; el Club de Montaña Nabaín, con sede en Boltaña, y el Club Atlético Sobrarbe, de Aínsa, participaron en esta cita.


Románico, castillos, casas fortificadas, arquitectura popular, pequeñas ermitas y grandes iglesias son, junto a los paisajes, parte de los alicientes de este recorrido que discurre por antiguos senderos -hoy marcados como GR1 ‘Sendero histórico’-. Localidades que, a través de distintas vías, han vuelto a la vida, tras despoblarse el pasado siglo por la ola de emigración rural -que se vio agudizada en esta zona por la pérdida de pueblos vecinos y vías de comunicación hacia el oeste tras la construcción del embalse de El Grado/Lo Grau- y otras que lograron mantenerse en esas difíciles décadas, son otro de los elementos que marcan la ruta.


Los 57 participantes se reunieron de buena mañana, aprovechando el cambio de hora, en la pequeña localidad ribagorzana de Pano. Un restaurante y décadas de trabajo de la familia que lo regenta han permitido recuperar este pequeño núcleo que se asoma sobre el filo de una proa al valle del Cinca -desde hace medio siglo anegado por el pantano-.


Kuki nos guía. El sendero se abre camino hacia el norte entre carrascas y barrancos. Rápidamente llegamos a otra proa hacia el Cinca, que marca el límite entre Ribagorza y Sobrarbe, sobre la que se asienta la ermita de San Vicente. Nos acercamos a ella. Está ubicada en un potente mirador que nos abre la mirada hacia el Pirineo -con Treserols o el Cotiella aún tímidamente nevados-, hacia La Fueva -con Muro de Roda camuflado sobre el monte-; o hacia Poniente, con Abizanda, el vale del Susía, la sierras de Arbe y el Alto El Pino, Guara, Canciás, Nabaín,… Ya se ve Caneto, nuestro próximo objetivo.


A la izquierda aparece la casa de La Selva, que también está habitada y recuperada. Grandes masas forestales ocupan toda la vertiente que recorremos. El camino supera sobre fajas colgadas y gradas las paredes calizas. Algunos bojes secos, que habían arraigado en las grietas de la roca dan testimonio de la dureza del pasado verano.


Llegamos a Caneto, otra localidad que ha recuperado la vida en las últimas décadas, hasta el punto de tener una escuela. Las casas muestran en los detalles de sus fachadas que han sido restauradas con mimo. Desbrozadoras y sierras mecánicas anuncian la jornada de trabajo de sus vecinos, para limpiar los alrededores del pueblo protegiéndolo de los incendios, y contribuyendo a ir creando ese “paisaje-mosaico” que ha de dificultar el avance de las llamas. Tras almorzar continuamos hacia Trillo, que se asoma al otro lado del barranco.


Altivo sobre las rocas, a Pasquale le recuerda los pueblos costeros de Calabria. Su gran iglesia destaca sobre todo. Desde el barranco ya toda la ruta será de subida. Una vez arriba visitamos esa bonita localidad y conversamos con sus vecinos. Un trago en la fuente y partimos hacia Salinas. Pasamos la ermita de San Sebastián, bastante dañada, y remontamos hasta la carretera para llegar al pueblo. La Casa Palacio, con su torre defensiva; su iglesia románica -con añadidos de siglos posteriores– o la vista lejana de sus salinas destacan en esta localidad.


El recorrido discurre ahora entre campos, por carretera, hasta retomar el sendero, que haciendo zetas, pasando sombreados barrancos y laderas soleadas nos lleva a Troncedo que -con su castillo en lo más alto del valle- ha vigilado nuestra subida-. La belleza del pueblo y la acogida de sus vecinos, que nos han abierto su local social para poder tomar algo, para charlar con ellos, y para comentar el recorrido, ponen el broche perfecto a esta jornada de encuentro entre comarcas hermanas.


Juan Rodríguez Bielsa (Club de Montaña Nabaín)

 

 

P. S: ¿El Día mundial del GR1? Hemos hecho un bonito tramo del ‘Sendero histórico’. Y casualmente no hemos sido los únicos. Los Montañeros de Barbastro lo recorrían también en la misma jornada entre Mediano, Arcusa y Paúles, con el propósito de poner en valor esta ruta. ¿Habrá que declarar el 25 de octubre como Día Mundial del GR1? ;-)


 

 



























Las fotos son de Manolo Hernández, Javier Barco y Juan

 

Camino de La Paúl...con baño en Naval (Crónica gráfica)

No te lo habíamos contado...

En el final de la primavera hicimos esta salida que discurre por la confluencia de las comarcas de Sobrarbe y Somontano, en la sierra del Alto del Pino, en el triángulo imaginario que forman Abizanda, Naval y Mipanas. Pasamos por el despoblado de La Paúl. Más información de la ruta


Esther Núñez aporta las informaciones de la jornada.  

Las fotos son de nuestr@s compañer@s Petri, Manolo, Esther,... 




Fuimos 21 personas a la excursión, del Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe, guiados por nuestro amigo de Naval, José Antonio Orús. Hicimos una circular a Paul por el antiguo camino que comunicaba Naval con Mipanas y por camino acondicionado por Zona Zero hasta Paul.












Terminamos ruta sobre las 13h. con bastante calor a esa hora, y 18 personas nos fuimos a comer y bañarnos al Salinar de Naval, unos de menú en el restaurante y otros de picnic. Sobre las 16h.30’, Héctor, trabajador del Salinar, nos explicó la historia de Las Salinas y el funcionamiento Del pozo del Salinar. Cómo la gente sigue demandando la sal de Naval, año tras año, para salar los jamones y la propiedades que tiene esta sal.





Luego fuimos un grupo de 8 personas sobre las 17h.30’ a visitar el único taller alfarero de Naval,  David Echevarría, hijo y nieto de alfareros nos explicó parte del proceso y pudimos admirar y comprar las bonitas piezas hechas por él y expuestas en su taller tienda junto al lavadero de Naval.

 




 Más fotos:

 https://photos.app.goo.gl/rYhptCaYkPrCitJ38

 

 Ruta 


 https://eswikiloc.com/rutas-senderismo/circular-puerto-del-pino-paul-269170586