sábado, 5 de septiembre de 2026

Hacia otras cordilleras. En memoria de Jesús Mustienes, pionero del alpinismo en Aragón y compañero del Club de Montaña Nabaín

 

Hoy ha fallecido Jesús Mustienes, pionero del alpinismo en Aragón y compañero del Club de Montaña Nabaín.

 

Jesús Mustienes (Zaragoza, 1941-2026) fue uno de los deportistas que desarrollaron en Aragón la escalada y el montañismo, formando parte, en los años 50 de una generación mítica, que rompió barreras en este deporte liderando en España su desarrollo. Alberto Rabadá -con quien abriría una variante a las agujas de Ansabere en su primera visita a los Pirineos-, Ernesto Navarro, el artista Gregorio Villarig -uno de sus amigos del barrio zaragozano de San Pablo con los que empezó a escalar en Juslibol y Mezalocha- José Antonio Bescós, Pepe Díaz, Ángel López “Cintero” o Rafael Montaner son algunos de los integrantes de este grupo. 

 

 Jesús Mustienes asegurando, al cuerpo, en su juventud

Riglos, los Pirineos o los Alpes forman parte de la geografía deportiva de este montañero que, que con poco más de 15 años entraría a formar parte de Montañeros de Aragón, y que hasta casi los 85 años se ha mantenido en activo como montañero y como socio también del Club de Montaña Nabaín. Artesano escayolista y escultor, estrechamente vinculado al valle de Chistau, repartía su vida desde su jubilación entre Zaragoza y Gistaín (Chistén), sin dejar de subir a las cumbres del Pirineo. Solo en estos últimos meses, tras una operación, tuvo que acompañarnos solo desde la distancia en las ascensiones montañeras. 

 https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEg4baK4oCZ5vt8CaIVWCmN9c3ewpNNQzJgIvR-5DP7jOdjsdFAHcNx9SV5-p4nysXcADh0ldIBRpJOfPCMzzrjweGWICPs2XjwhBKZUWc1TgzCAadf9P6V-38iNTyKqtzHgVe1Imcdy3XGL_FqFtylVYksmC2lika_i1REK_lK_j1JEk_Nh28mJeIqYx8U/s4037/Mobis%C3%B3n2024.jpg

 Jesús Mustienes, en el centro, en una salida al Mobisón Gran (2.600m), en julio de 2024, del programa Nabaín-Cas

En 2024 le entregamos el Premio Nabaín a los Valores del Montañismo, por toda su trayectoria y por su compromiso con este deporte en el que volcaba también su bondad.

 

Entrega de los Premios Nabaín en 2024 en Jánovas

Hoy, este eterno adolescente, que nunca perdió la pasión por el montañismo, ni las fuerzas y la motivación para ponerlo en práctica, parte para otras cordilleras, que seguro estarán llenas de grandes y bellas montañas.

Jesus Mustienes, Premio Nabaín 2024

Jesús Mustienes, el eterno adolescente

 

 

 Jesús Mustienes, socio veterano,con Aleix, uno de los más jovenes socios, en el Día del Club de Montaña Nabaín de 2025

 

 Jesús Mustienes, con Carlos Ciprés, en la entrega de los Premios Nabaín, en Jánovas

 

 

¡Hasta siempre, Jesús! 

Seguiremos tu senda en la bondad y el amor a la montaña

 -----


 Compañer@s de Nabaín han despedido a Jesús, hoy 5-9-26, desde la cumbre del Robiñera

 


 

Programa trail 'O Viento Rondador' 2026

 


Viernes 25 septiembre

(plaza mayor)

18:00 - 20:45 h Recogida de dorsales

18:30 h Charla técnica

19:15 h Mesa redonda: el origen de nuestros senderos recuperados 

(Asociación Amigos de los Caminos Tradicionales de Sobrarbe).

20:15 h Pequeño picoteo para los asistentes

 

 


Sábado 26 septiembre

(plaza mayor)

07:30 - 8:15 h Recogida de dorsales 23 K

07:30 - 9:15 h Recogida de dorsales 10 K

08:30 h Salida 23 K

09:30 h Salida 10 K

13:30 h Comida

15:30 h Entrega de trofeos

16:45 h Taller para niños/as “diseña tú propio dorsal”

17:30 h Carrera infantil por el casco antiguo

18:30 h Chocolate con torta

19:30 h Empieza la música, durante la tarde/noche.

 

Domingo 27 septiembre

(plaza mayor)

07:30 h Salida senderista 

Con el club de montaña Nabaín  (según participantes)

De Yebra o Fanlillo a Fiscal

(Día del Senderista)

 

09:15 h salida de trail guiada por alrededores de Boltaña

Con el club de montaña Nabaín 

(según participantes)

 

09:30 h paseo guiado por casco antiguo de Boltaña

(según participantes)

 

12:30 h vermut para los participantes a las actividades en Boltaña.

 

 

Inscripción en la carrera 

 

Organizan:

  

Patrocinan 

 

 

Colaboran


JP

Juventud Pelaire 


Salida senderista: Puerto de Bielsa o de la Forqueta, travesía norte-sur (y comida popular)


19 de septiembre

(Inscripción hasta el día 10) 

Jornada de convivencia hispano-francesa con motivo del 50 aniversario del túnel de Bielsa.

El túnel de Bielsa-Aragnouet supuso un relanzamiento de las relaciones entre Sobrarbe y los valles franceses del norte, que siempre había sido muy estrecha entre los habitantes de ambos lados, con la excepción en la historia reciente de los 40 años de la dictadura franquista, en los que estas quedaron muy limitadas.

En 2026 se celebra el 50 aniversario de la inauguración del túnel, con un amplio programa de actividades organizado por la  AECT Pirineos/Pyrénées, en el que se incluye esta ruta senderista, que enlaza las dos bocas del túnel por el puerto de la Forqueta, que guiarán nuestros compañeros del Club Atlético Sobrarbe, que también celebran este año su aniversario. 


Travesía del Puerto de la Forqueta

Descripción: Desde el aparcamiento del lado francés del túnel de Bielsa ascenderemos directamente al puerto de Bielsa o de la Forqueta (bonita brecha en la roca) para descender conectando con el camino del Puerto Viejo y por el valle de la Pinarra llegar a la boca española del túnel. Allí habrá una paella popular para las personas inscritas y también se entregará una camiseta conmemorativa.

Compañer@s en el valle de Pinarra, en una salida anterior del programa CAs/Nabaín Nabaín/CAS

  • Desnivel: 613 metros de ascenso y 758 metros de descenso, aproximadamente.

  • Distancia: 6,6 kms aproximadamente.

  • Dificultad: Media. Recorrido fácil, pero con cierto desnivel a superar.

  • Equipo: Ropa y calzado de montaña, protección para la lluvia, protección solar. Bebida, tentempié. Bastones opcionales

     


  • Transporte: En vehículos particulares, por cuenta de los participantes.

    Puntos de encuentro: Boltaña 8:20h (Parador). Aínsa (aparcamiento de la Parrilla) 8:30h. Gasolinera de Parzán 9:15h. Boca norte del túnel de Bielsa (lado francés) 10:00h

     Habrá un servicio de transporte al final para ir a recoger los coches al lado francés.

     

     
     

      Puerto de la Forqueta

    Inscripción (hasta las 16 horas del 10 de septiembre).

    Club de Montaña Nabaín: en este enlace 

    Contacto:  602549234 (teléfono del Club).  

     

    Club Atlético Sobrarbe: 642165672 (whatsapp).  

     

Aconsejable estar federado

 

 

 

Programa del 50 aniversario del túnel de Bielsa-Aragnouet

 

Barranquismo +55 en Benasque

 19 y 20 de septiembre

 Actividad para mayores de 55 años 

 

 

Con monitores de la Federación Aragonesa de Espeleología

Plazas limitadas. 

Actividad gratuita, que incluyen las salidas, el transporte y la tarjeta de federado de 2027 

Inscripción, hasta el 13 de septiembre: 603778059 (FAE)

 

Si necesitas federarte ponte en contacto con el Club de Montaña Nabaín. Aquí tienes las instrucciones
Si necesitas alquilar material, ponte en contacto con la sección de barranquismo del Club 660 50 60 21

viernes, 4 de septiembre de 2026

Programa actualizado septiembre de 2026.


Club de Montaña Nabaín



5. Salida barranquista. Aguaré (Canfranc)

5 y 6. Cresta Espadas-Posets (Tresmiles Jóvenes) 


12. Ruta por los molinos de Susía

12. Charla: Esa pequeña fauna: Insectos

13.Taller: “hotel” de insectos

13. Jornada de limpieza de senderos en Nabaín

(Contacto: Nano, 608267780) 


19. Actividad de escalada 

19. Excursión aniversario túnel de Bielsa-Aragnouet 

19 y 20. Barranquismo +55 en Benasque 


O Viento Rondador’

25. Mesa redonda: La recuperación de senderos en Sobrarbe (Boltaña, 19:30) 

26. Carrera ‘O Viento Rondador’ (23K, 11K y carrera infantil)

27. Salida Senderista Yeba o Fanlillo a Fiscal (Día del Senderista)

27. Salida de trail en Boltaña 

27. Paseo guiado por el casco viejo de Boltaña


Octubre

3-4 Senderismo en Guipuzkoa

....y mucho más 




jueves, 3 de septiembre de 2026

Del Puente de Coronas al techo de los Pirineos (Crónica montañera)

Otro verano a tresmil.  Ascensión al Aneto, que forma parte del programa "Tresmiles Jóvenes 2026" del Club de Montaña Nabaín y Juventud Pelaire

                                                 

El pasado 26 de agosto, seis miembros del Club de Montaña Nabaín nos enfrentábamos a uno de esos retos que, desde el principio, sabíamos que no iba a ser uno más. Dentro del programa Tresmiles Jóvenes 2026, poníamos rumbo al Aneto, techo de los Pirineos con sus 3.404 metros, para afrontar su ascensión por la vertiente sur, desde Vallibierna.

Cinco de los seis participantes no habíamos ascendido anteriormente al Aneto. Aunque ya contábamos con experiencia en otros tresmiles, esta cumbre suponía para casi todos alcanzar la mayor altitud conseguida hasta entonces, lo que hacía que la ilusión fuera aún mayor.

Tras coger el autobús desde Benasque, llegamos al puente de Coronas, a 1.930 metros, donde comenzamos a caminar alrededor de las ocho de la mañana. Por delante nos esperaban unos 12 kilómetros, más de 1.450 metros de desnivel y muchas horas de montaña.

Los primeros kilómetros transcurrieron por el valle de Coronas, pasando por el Ibonet y los ibones de Coronas. A medida que ganábamos altura, el paisaje iba cambiando y el sendero se hacía menos definido. Los hitos de piedra pasaron a ser nuestros principales aliados mientras avanzábamos por un terreno cada vez más propio de la alta montaña.




Continuamos ascendiendo bajo la cresta de Llosas hasta alcanzar los ibones Altos de Coronas y, posteriormente, la gran morrena glaciar que nos conduciría hacia la Collada de Coronas. El desnivel empezaba a hacerse notar y, a partir de los 3.000 metros, las conversaciones fueron disminuyendo. Cada uno se concentraba en sus pasos, interrumpiendo el silencio únicamente para compartir alguna indicación o detenernos a contemplar las vistas.




Antes de alcanzar la Collada de Coronas, a 3.208 metros, todavía tuvimos que superar una pequeña chimenea mediante una trepada. Una vez arriba, la montaña volvió a cambiar.






Ante nosotros apareció el glaciar del Aneto. Para algunos era la primera vez que utilizábamos crampones y piolet, por lo que aquel momento tenía también algo de descubrimiento. Nos equipamos y atravesamos una zona de hielo duro y nieve que, aunque cada vez más reducida por el retroceso del glaciar, todavía hacía necesario utilizar el material.

Superado el glaciar, continuamos hacia la antecima por un terreno cada vez más exigente. Durante buena parte de la subida, la cima permanecía cubierta por nubes y niebla, pero a medida que ascendíamos el cielo comenzó a despejarse. Poco a poco, el horizonte se abrió ante nosotros, dejando ver la recompensa que nos esperaba después de tantas horas de esfuerzo.

Todavía quedaba un último obstáculo: el famoso Paso de Mahoma.

Las condiciones nos obligaban a afrontarlo con especial concentración. El viento soplaba con fuerza, llegando a superar en algunos momentos los 70 km/h, y las temperaturas en la cima se situaban entre los 0 y los -2 ºC. El estrecho y expuesto tramo de roca imponía respeto, con una importante sensación de vacío, pero también despertaba la adrenalina de saber que estábamos a pocos metros de nuestro objetivo.

Uno a uno fuimos superándolo, utilizando manos y pies para avanzar entre las rocas. Y entonces, finalmente, llegamos.









3.404 metros. Aneto.





Nos encontramos prácticamente solos en la cima, bajo un viento intenso pero con el cielo ya despejado. Tras las fotografías de rigor y el esperado encuentro con la famosa cruz del Aneto, celebramos todos juntos lo que acabábamos de conseguir.

No era nuestro primer tresmil, pero sí la cumbre más alta que casi todos habíamos alcanzado hasta ese momento. Haber llegado juntos después de seis horas de ascensión, más de 1.400 metros de desnivel y varios tramos técnicos hacía que la celebración fuera todavía más especial.

Desde allí pudimos contemplar un horizonte repleto de grandes cumbres pirenaicas, con el macizo de la Maladeta extendiéndose a nuestro alrededor. Durante unos instantes, el cansancio quedó en segundo plano. Estábamos allí, en el techo de los Pirineos, disfrutando de una recompensa que había costado muchas horas de esfuerzo.

Después de comer en la antecima y descansar un poco, tocaba emprender el camino de regreso por el mismo itinerario. Si la subida había sido exigente, la bajada tampoco nos lo iba a poner fácil. El cansancio acumulado hacía que las tres horas de descenso parecieran avanzar más lentamente de lo esperado y tuvimos algún que otro resbalón y caída.







Además, teníamos una última motivación: el autobús salía a las 18:30 y no esperaba a nadie.

Así que los últimos kilómetros se convirtieron en una marcha rápida y exigente hacia el puente de Coronas. Finalmente, agotados, con las piernas cargadas y alguna que otra ampolla en los pies, llegamos al punto de partida justo a tiempo para coger el último autobús de vuelta a Benasque.

Diez horas después de comenzar, nuestra aventura llegaba a su fin.

Pero todavía quedaba una última parada. Después de una jornada tan exigente, no dudamos en acercarnos a unas pequeñas termas en Benasque, donde pudimos relajar los músculos y descansar mientras asimilábamos todo lo que acabábamos de vivir.

La ascensión al Aneto nos dejó mucho más que una cima: el aprendizaje de enfrentarnos a un terreno de alta montaña, el estreno de algunos con crampones y piolet, el respeto por una montaña de estas características y, sobre todo, la satisfacción de haber conseguido el objetivo juntos.

Una cima compartida, un reto superado y una experiencia que difícilmente olvidaremos.

Gloria Gracia Sanchón






Fotos de Ibert, Diego y Arán


miércoles, 2 de septiembre de 2026

Sobre el reloj de sol del valle de Chistau (crónica montañera)


El Club de Montaña Nabaín y el Club Atlético Sobrarbe realizaron una ruta circular a las peñas de las Diez, de las Once y del Mediodía

Después de varias horas de esfuerzo, una treintena de montañeros y montañeras de los clubes Atlético Sobrarbe y Nabaín, nos plantamos en la cumbre del Pico Mediodía, una de las montañas más septentrionales del Macizo del Cotiella. Atrás quedaban los pasos por el Collado del Ibón y las Agujas de Las Diez, Las Once y Mediodía.

Para concluir nuestro recorrido, aún nos quedaba una hora y media de bajada por pendiente moderada de pedrera fina para volver donde habíamos iniciado la ascensión, el Ibón de Plán, también llamado Basa de la Mora. Aunque no pasa por su mejor momento, por la sequía propia de la época estival y su utilización como punto estratégico de recogida de agua por los helicópteros para sofocar un incendio cercano producido recientemente, es seguramente uno de los lagos de montaña más bonitos y espectaculares de toda la cordillera pirenaica.

Este macizo es un rincón del pirineo poco visitado, y eso está bien. Algunas de sus cumbres emblemáticas son poco accesibles, los desniveles son importantes y su orografía es compleja. Además se encuentra a la sombra de los ‘Montes Perdidos’, ‘Vignemales’, ‘Anetos’ y demás… Quizás esos escasos ochentaitantos metros que le faltan para ser una de las montañas que sobrepasan los tres mil metros tenga también algo que ver en la ecuación.

La ruta elegida es sin duda alguna un verdadero paseo aéreo. Casi siempre nuestro camino transcurre por el pétreo y estrecho filo que une estas montañas, haciéndonos sentir como verdaderos funambulistas. La atmósfera estaba prístina, transparente, sin el más mínimo atisbo de bruma. Los macizos de Maladeta-Aneto, Vallivierna, Bachimala, Batuás, Eristes, Tendeñera y Turbón entre otros, mostraban sus rasgos de manera clara y contundente. La belleza del recorrido es tal, que a cada poco nos sentíamos con la obligación de parar a contemplar el espectáculo que teníamos ante nosotros.

El día se mantuvo soleado pero fresco. La radiación solar era implacable. Después de leer en las noticias que acabamos de pasar el verano meteorológico más cálido de la serie histórica, iniciada en 1961, disfrutar de estos recorridos, fuera del calor abrumante de los valles, es todo un privilegio.

Estas peñas sabias son un gran monumento natural y a la vez un instrumento de precisión. Varias de ellas conforman las agujas de un gran reloj. Los habitantes que las rodean establecieron un código ancestral aliándose con el sol para medir el paso del tiempo. A veces la tecnología más vanguardista es así de simple. Basta con ser observadoras y curiosos para descubrir los secretos más escondidos que nos ofrece nuestro planeta. Deberíamos de mirar más hacia el pasado para encontrar el camino a nuestro futuro, y creo que en parte es lo que hemos hecho caminando por sus cumbres. Un viaje en el tiempo.

Dos momentos de esta salida montañera perdurarán en mi memoria. La basa, en las horas centrales del día, es un lugar muy concurrido. Decenas de turistas son atraídos por su belleza y su fácil acceso. El alboroto que produce el gentío resta gran parte de la magia de este soberbio lugar. Disfrutar de su silencio y soledad como pudimos hacerlo nosotras durante unos instantes será uno de esos recuerdos

El otro será la impronta que dejó la visión del terrible incendio que hace pocos días asoló parte de este encantador lugar. 90 hectáreas calcinadas de bosque de gran valor ecológico, hacen que el alma se encoja. Una tormenta eléctrica quiso dejar su feroz impronta. Qué se puede hacer contra eso más que reflexionar y aprender de la madre naturaleza.

La jornada terminó como es costumbre tomándonos unos refrigerios y charlando sobre lo acontecido durante el día y lo que está por venir. Gracias a todas y todos los que habéis participado en esta gran jornada de montaña y en especial a Montse por enseñarnos que el querer puede ser un gran poder. Nos vemos en el monte.

Juan Carlos Somolinos (Club de Montaña Nabaín)

 

 


























 
Fotos: Somo
 
 
Vídeo de la jornada de preparación de la excursión en la que participaron varios compañeros del Club de Montaña Nabaín: