El Club de
Montaña Nabaín organizó una concurrida ruta a uniendo las
localidades de Bergua y Escartín, con la arquitectura tradicional
pirenaica como hilo conductor
Veintiocho personas
participaban el pasado fin de semana en la ruta de senderismo
cultural organizada por el Club de Montaña Nabaín en el
Sobrepuerto. Bergua, uno de los pocos lugares de este macizo situado
ente las cuencas del Ara y Gállego que mantiene población estable,
era el punto de partida de la salida, que tuvo la arquitectura
tradicional pirenaica como hilo conductor. El arquitecto Thibault
Dieste Mur, integrante del club sobrarbés, sería el encargado de
explicar las técnicas constructivas y el urbanismo histórico de
estas montañas, una vez el grupo llegó a Escartín, bella
localidad, hoy despoblada, que mantiene muchos elementos de ese
patrimonio. A través de sus explicaciones los participantes pudimos
acercaremos a la cultura, la filosofía de vida y las necesidades que
gestaron estas modalidades constructivas, en un duro entorno de
montaña.
Así nos lo resume
Thibault Dieste:
"El año pasado, al
no poder desplazarnos por una fuerte nevada, realizamos en Boltaña
una charla más genérica y teórica. En esta ocasión hicimos el
complemento práctico y material en el lugar, en un pueblo que
conserva su arquitectura vernácula sin alteraciones modernas.
Pudimos llegar hasta Escartín y visitamos el pueblo,
haciendo numerosas paradas para comentar lo que veíamos y
aprovechando las edificaciones para recalcar soluciones y conceptos
de la arquitectura popular.
Analizamos el hábitat
disperso de Escartín con cada vivienda rodeada de sus edificaciones
auxiliares, y el equilibrio entre comunidad y "la casa".
Observamos la repetición de soluciones entre vecinos de un mismo
pueblo en los numerosos y anchos arcos de medio punto en pasos a
recintos de patios exteriores y bordas. Disfrutamos de fachadas
encaladas y ornamentadas, de varias casas-patio enormes y alguna
casa-bloque minúscula, de modificaciones y ampliaciones, de pasos
colgados entre volúmenes, de una galería sobre contrafuertes, del
módulo constructivo rectangular y del sobredimensionamiento de
soluciones probadas, del porqué de la casi ausencia de callizos, de
calles irregulares poco planificadas con plazas poco definidas y
delimitadas.
Intuimos un sistema arquitectónico con materiales del
lugar que ha generado un conjunto armonioso, a la vez que abierto y
adaptable y compartido por toda la comunidad.
Nos guiamos
por el pueblo con el plano del pueblo y sus casas de José María
Satué [escritor nacido en esta localidad y autor, entre otros
muchos, del libro‘Escartín el pueblo que fue’] y buscamos
rincones actuales de fotos antiguas para apreciar cómo era antes de
su deterioro."
Y todo ello rodeados de un entorno de gran belleza, en el que la mano
del hombre,”tallando” sus laderas, a base de muros de piedra
seca, para poder cultivar estrechas “fajetas”, está muy
presente.
Y es que, como nos cuentas Carlos Fernández Piñar, arquitecto y docente de la
Universidad Politécnica de Madrid, presente en la ruta:
"Escartín es también
un magnífico ejemplo de la importancia de la construcción en piedra
seca en la constitución del paisaje humanizado del Pirineo en
general y de la comarca de Sobrarbe en particular. Esta técnica
tradicional que se caracteriza por emplear únicamente piedra, sin la
adición de ningún mortero o argamasa, reúne muchas de las
características propias de la mejor arquitectura popular o
vernácula, una arquitectura modesta, sin grandes pretensiones, pero
que refleja un profundo conocimiento del medio y una remarcable
economía de medios.
En los últimos
años ha visto reconocido su valor cultural. Aragón declaró esta
técnica Bien Catalogado Inmaterial del Patrimonio Cultural aragonés
en 2016. En 2018 la UNESCO la incluyó en la Lista Representativa del
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de forma conjunta en
ocho países europeos, entre ellos España, declaración ampliada a
otros cinco países más en 2024. Esta declaraciones afectan al
conocimiento técnico como bien inmaterial.
Sin embargo, algunos
conjuntos especialmente significativos de sus manifestaciones
materiales han sido también reconocidos. Entre ellos se encuentra el
sistema de bancales, casetas y mosals del pueblo deshabitado de
Escartín, declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de
Lugar de Interés Etnográfico por el Gobierno de Aragón en el año
2020, el segundo conjunto en Aragón con esta distinción tras la
arquitectura de piedra seca en el municipio de la Iglesuela del Cid,
declarada en el año 2000."

Una tímida lluvia refrescó la jornada y nos encaminó de nuevo
hacia el valle sin parar de disfrutar de la belleza que dan a estos
caminos la vegetación natural y las construcciones de piedra seca. Y
contentos por la actividad realizada: “Hubo gran nivel de
conocimientos de los participantes, la conversación del grupo fue
estupenda y amena, compartiendo anécdotas y observaciones,
aprendiendo todos, participantes y guía”, concluye, como
quitándose importancia, Thibault Dieste.
Mucho aprendimos de tí, Thibault. Sin duda te pediremos que
nos guíes otra vez. Esperemos que quieras repetir. Muchas gracia.
Y gracias también a
Carlos. Y a todos los participantes, por sus aportaciones y por
contribuir a disfrutar de la jornada.


Fotos: Dani Carbonell y Juan R. Bielsa
Textos: Thibault Dieste, Carlos Fernández Piñar y Juan Rodríguez Bielsa,