miércoles, 25 de marzo de 2026

Por las cumbres de la Sierra de San Juan de la Peña

 

Las cimas de San Salvador y Cuculo formaron parte de un recorrido circular desde Santa Cruz de la Serós


La cuidada localidad de Santa Cruz de la Serós era el punto de partida de la salida de este domingo. Engalanada como siempre con sus iglesias románicas, su arquitectura tradicional pirenaica y su bonito entorno natural, moldeado durante siglos por agricultores, ganaderos, carboneros y leñadores, esta localidad jacetana nos recibió con una soleada mañana. Allí acudimos un buen número de sobrarbeses (de nacimiento, de ascendencia, de adopción o de vocación) del Club de Montaña Nabaín, venidos desde Sobrarbe o desde la emigración; y las gentes de la ‘plana’ de Huesca del Club Anayet, para compartir una jornada de montaña y conocimiento mutuo.

Nuestros guías -Miguel, Ricardo y David- diseñaron un recorrido que nos llevaría a las máximas alturas de la Sierra de San Juan de la Peña sin renunciar a su rico patrimonio -con sus monasterios como elemento destacado- ni a las panorámicas de sus distintas vertientes. Y treinta y cuatro montañeros y montañeras les seguimos en la que sería una jornada marcada por el buen ambiente y unas condiciones ideales para la práctica del senderismo.

 


Tras atravesar el núcleo urbano y cruzar un pequeño puente, el grupo toma la senda que, desde los primeros compases, comienza a ganar altura hacia el sur. A medida que avanza la ascensión, las vistas sobre el Pirineo se abren imponentes, regalando estampas de gran belleza. En un cruce señalizado que ofrece acceso tanto al monasterio viejo como al nuevo de San Juan de la Peña, nos dirigimos primero, en un suave descenso, al enclave más antiguo, donde se realiza una breve parada para tomar fotografías. Un corto tramo de carretera —de unos 200 metros— conduce de nuevo a la senda en dirección al monasterio nuevo.

Ya en la pradera de este último, aprovechamos para hacer un alto en el camino y reponer fuerzas. La marcha continua posteriormente por una pista forestal y un camino que se dirigen a la ermita de San Salvador. Este tramo, uno de los más agradecidos del itinerario, discurre por la cresta, ofreciendo amplias panorámicas tanto del Pirineo nevado al norte, como del Prepirineo al sur, con Riglos y Peña Rueba, flanqueando el cauce del Gállego, y las sierras de Gratal, Loarre o Santo Domingo.

 

 
A la llegada a la ermita, situada en una de los cumbres principales de la Sierra de San Juan de la Peña, el grupo volvió a juntarse para realizar una nueva parada y comer algo antes de afrontar el tramo final. No sin antes otear las nuevas vistas que se abren al oeste, sobre la canal de Berdún y hacia Navarra. Infinitas flores de una primavera que ha explotado, prados, hayas, pinos y el recuerdo, presente en estas laderas, de las personas que sufrieron la guerra civil y su postguerra nos acompañan.
 
 

Desde el collado cercano se abrían dos alternativas: la ascensión al monte Cuculo o el descenso por el barranco de las Carboneras. Una parte del grupo emprendió la bajada, adentrándose en un entorno de hayedos que, con los colores propios de la estación y el sonido constante del agua, ofrecía un cierre de recorrido especialmente evocador. Otra parte optó por alcanzar la cima del Cuculo, máxima altura de la sierra, ganando nuevas panorámicas del valle del Aragón. El descenso lo realizaron por La Ralla, siguiendo el filo de esta montaña, hasta adentrarse en su parte baja en un denso bosque de carrascas.

Finalmente, ya de regreso en la localidad, ambos grupos se reunieron de nuevo, dando por concluida una jornada de montaña completa, compartida y muy disfrutada.


Miguel Sánchez y Juan R. Bielsa (Club de Montaña Nabaín)

 

 






















Fotos de Susana, Anayet, Manolo, Juan Félix, Juan, ...
 
 
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