Explorando el Pirineo Oriental: Los cañones calizos de la Alta Garrotxa y la zona volcánica de su área central han sido el objetivo este fin de semana de 36 integrantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe
El viaje hacia el Pirineo de Gerona se nos hace familiar. Si en 2025 los integrantes del Club de Montaña Nabaín y del Club Atlético Sobrarbe nos acercamos a la parte sur de La Garrotxa, haciendo actividades en su zona volcánica y el Puigsacalm, en el entorno de la Vall d’En Bas, en 2026 queremos adentrarnos en la zona norte de aquella comarca, junto a la frontera con Francia. La base la volveremos a tener en la zona de Olot, rodeados de antiguos volcanes, y del grupo de amigos que tenemos allá.
El día del viaje nos permite a unos y otros visitar algunos de los bonitos pueblos de la zona -cada cual los que prefiere- y degustar su gastronomía, cosa que también haremos en la posterior cena conjunta. Allí ultimamos los detalles de la jornada siguiente.
Trentaiseis caminantes participaremos en las rutas programadas, que arrancan el sábado en Sadernes. El acceso a este lugar está regulado por lo estrecho del valle, lo limitado de sus espacios de aparcamiento y la fuerte presencia de visitantes que debe de recibir en algunas épocas.
Nosotros disfrutaremos de un gran día en lo meteorológico, y de unos senderos que en esta ocasión están muy tranquilos. Partimos valle arriba observando las ‘gorgas’ y curvas dibujadas sobre la roca caliza por la “riera” de Sant Aniol . Un bonito puente de piedra nos dará acceso a la vertiente oeste del cauce a la altura de Ca La Bruta, hoy convertida en albergue de caminantes, escaladores y otros visitantes de la naturaleza.
Vamos subiendo por la ladera en interminables curvas. Las carrascas dominan el paisaje. Antiguas carboneras aparecen de vez en cuando. Hace un calor húmedo que parece hablarnos del cercano Mediterráneo. El bosque se transforma en prados cuando llegamos a Talaixá. Este pueblo, que en su día quedó deshabitado, mantiene una iglesia de notables dimensiones y una de sus casas arreglada como refugio por el Centro Excursionista de Olot.
Con valles a ambos lados -Talaixá está sobre un collado- compartimos algunas viandas, reponemos líquidos y, una buena parte del grupo nos dirigimos al Ferrán. Esta altiva cumbre, flanqueda por crestas o verticales paredes en algunas de sus vertientes, se asciende sin embargo con relativa comodidad por una difuminada senda que busca sus puntos débiles.
Un estrecho camino, con pasos por estrechas fajas calizas, nos llevará después hacia el noreste, pasando algún caserío, antiguos bancales, otros caminos, carrascas y quejigos...hasta desembocar en el fondo del valle, en Sant Aniol d'Aguja. Su refugio permite tomar un refrigerio antes de visitar las azuladas aguas del Gorg Blau en el camino del Salt del Brull.
Abandonamos Sant Aniol por su puente colgante tras visitar su capilla -que nos habla de romerías transfronterizas-. Aún seguiremos un rato por el GR11. Árboles de ribera nos acompañan en este tramo, que nos encamina, cruzando varias veces el río, hacia el punto de partida.
La predicción meteorológica para el domingo no ha sido buena durante días. Y aún unas horas antes nos marca un tiempo algo incierto. Eso nos lleva a cambiar los planes previstos, para evitar un viaje relativamente largo hacia Sous, en límite con el Alt Empordá, posiblemente -pensamos- sin muchas panorámicas por las nubes, justo en el día de volver a casa. Y de paso el cambio nos permite atender la demanda de algunos compañeros, que no visitaron el año pasado la zona volcánica nis sus húmedos bosques de hoja caduca.
La ruta del domingo arranca en las inmediaciones de Olot. Campos, masías y muros de piedra seca nos llevan enseguida hacia los hayedos de la sierra de Corb. El paisaje es precioso. Haremos dos paradas en dos ermitas románicas, Sant Martí y Sant Miquel, para después dirigirnos, a media ladera, por preciosos bosques de hayas y carrascas, al volcán del Racó, hoy convertido en una mansa pradera. Algunos compañeros bajan directamente desde aquí al punto de partida, para iniciar el viaje de regreso. Y otros seguimos hacia arriba por la cresta de Xenacs.
Sin abandonar el bosque llegamos al mirador del mismo nombre, que nos muestra toda la plana de Olot y parte del Pirineo. El día aguanta. Las nubes están altas. Aún subiremos más, hasta el Puig Redó, donde la panorámica ya se convierte en completa. El Meditarráneo, con el Cabo de Creus y el Golfo de Rosas se nos muestran al Este. Las cumbres nevadas del valle del Ter, de Nuria y de más allá cierran la vista por el Norte y Oeste, hasta el Puigsacalm. Es un precioso broche a un bonito fin de semana.
Muchas gracias a nuestr@s amig@s de Olot.
Juan Rodríguez Bielsa





























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